Argentinos por el mundoEntrevistasAndrés Boiarsky: «Hoy si tocás con swing te consideran antiguo».

27 de marzo, 2014745011 min
Radicado hace casi 30 años en Nueva York, Andrés Boiarsky acaba de lanzar “Crosstalk”, su nuevo disco como líder. Acompañado de músicos de distintas generaciones, el argentino produjo un disco de notable calidad, en el que la modernidad convive con los mejores valores de la tradición.

Hace 16 años Andrés Boiarsky sorprendía con “Into de Light”, aquel disco como líder que alistaba a Paquito D´Rivera, Ignacio Berroa y George Cables.  Años después, el saxofonista entregaba “Shadows of spring”, junto a la pianista japonesa Tomoko Ohno, en el que el jazz compartía protagonismo con el tango. Desde entonces pasó casi una década para que el argentino, radicado en Nueva York, mostrara lo mucho y bueno que viene haciendo en el escenario jazzero por excelencia. La buena nueva que rompe el silencio se llama “Crosstalk”.

¿Cómo surgió la decisión de editar  “Crosstalk” en Nueva York?

Salió de la necesidad de tener un disco actual. Algo que muestre lo que estoy haciendo ahora.  Está mi disco anterior, el que hice con Tomoko…pero no es representativo de lo que quiero mostrar ahora. Allí está el motivo. Hacer un disco que muestre que músico soy en la actualidad. Yo no estoy en las corrientes actuales. No tengo que ver con las últimas tendencias ni pretendo marcar un camino. Por eso creo que es una expresión de este momento de mi vida como músico. Ni más ni menos que eso.  El disco no va a romperle la cabeza a nadie, pero tampoco es la idea.

Te voy a pedir un repaso tema por tema (Ver recuadro). Pero antes quisiera que me hablaras de la canción china que incluiste, toda una rareza…

Si, tiene su historia. En China de los tiempos de Mao se prohibieron las canciones de amor. Toda la música popular estaba relacionada con la vida en común. Todo tenía una connotación política. Los sentimientos quedaban para el ámbito privado. El caso es que las canciones de amor no estaban permitidas. En el año 78 Deng Xiaoping, que había vivido en París, promueve que China se abra al mundo.  Culturalmente también.  Entonces, el primer tema que habla de sentimientos amorosos es éste. Es increíble, pero todos los chinos, absolutamente todos, conocen el tema y la letra en su totalidad.  Está escrito en tonalidad mayor. Pero Erica Lee lo llevó a una tonalidad menor y eso le dio una carga de dramatismo que no tenía.  Lo importante es que es un emblema de la apertura china.

Con “Crosstalk” encontrás nuevas vías de venta, como internet. ¿Esto es beneficioso?

Todo es muy relativo. Hoy lo principal, para las productoras, es que una canción del disco esté en la televisión o en una película. Allí es donde está el dinero. La venta ya no es como antes….

¿Hoy el disco es sólo una carta de presentación?

Eso también es relativo. Estoy en Nueva York hace muchos años. Los que me tienen que conocer me conocen.  Pero aquí juega otro factor. Es que los músicos nos creemos intelectualmente superiores, pero somos tan tarados como cualquiera y muy  influenciables por la opiniones ajenas.

¿Cómo es eso?

Mirá yo puedo tener algunos amigos y una consideración media. Ahora, si mañana Down Beat dice que soy la octava maravilla o me llaman de la televisión, automáticamente voy a tener mil amigos,  mis acciones como músico van a subir y todos me van a llamar para tocar. ¿Qué pasó? ¿Toco distinto? No. Soy el mismo. Yo no cambié. Esa es la estupidez de la que hablo. No tiene que ver tu valor como músico, sino el lugar que ocupas.  Claro que no está mal ser reconocido. Pero no puede ser el eje de tu vida.

A la distancia, se ve que hay músicos que siempre encaran proyectos juntos. Uno está en el disco del otro. ¿Cómo se forman esos grupos?

Algo tiene que ver con la parte racial. Y otro tanto con la escuela. Se juntan los que estudiaron en determinado lugar y se ayuden entre ellos. Yo les digo a mis alumnos que la verdadera importancia de una escuela de jazz, más allá de lo mucho que se aprende,  son las conexiones que se hacen y sirven para toda la vida.

¿Y cómo hiciste vos?

Me relacioné con gente que trabajaba con Dizzy Gillespie.  Yo conocí en los años 80 a Paquito D’Rivera y a Ignacio Berroa gracias a Carlos Franzetti.  Y a través de ellos fui vinculándome con otros músicos. Asi conocí a Claudio Roditti y a otra gente que trabajaba con Dizzy. Hasta el día de hoy sigo teniendo trabajo vinculado con aquel origen.

¿Estuviste en la big band de Dizzy Gillespie cuando él la dirigía o te incorporaste después?

Después. Lo conocí y llegué a tocar con él, pero no formé parte de su banda cuando él la dirigía. Si compartimos escenarios cuando yo estaba en la orquesta de Lionel Hampton y Dizzy  estuvo como  invitado en algunas giras. Luego forme  parte de la orquesta que lleva su nombre y conocí y toqué con muchos de sus músicos. De una manera  u otra Dizzy siempre estuvo ligado a mi carrera.

¿El hecho de que te ubiquen en un grupo no favorece el encasillamiento?

Acá siempre tienden a encasillarte. Porque no se puede abarcar todo. Si sos blanco, te ponen con los blancos.  Si sos negro vas con los negros. Yo  soy blanco pero vengo de Sudamérica, así que para ellos vengo de los pueblos sufridos. Muchos negros me aceptaron por eso. Porque formo parte de las minorías.

¿Ser argentino te permitió escaparle al casillero “latin jazz”?

No sé si es la razón. Mirá Claudio Roditti. Es un músico de jazz consumado. Y es brasileño y no lo esconde. Hay si una cuestión de acento que es real. Músicas como la brasileña, o la cubana tienen ritmos fuertes y eso te hace tocar  con un acento particular. Los argentinos, quizás porque el tango no es tan fuerte rítmicamente, somos más dúctiles.

Los más jóvenes no parecen cargar con esas identidades tan definidas.

Puede ser que los músicos más jóvenes tengan menos identidad regional. No sé si es una cuestión de información, de la facilidad que hay de conocer música de todo el mundo o por otras razones.  Los jóvenes están más expuestos a la amplitud. De un lado y del otro. Porque de acá también se mira hacia afuera.

Eso favorece la creatividad, pero también la copia.

Bueno, fijate que hoy uno de los mayores elogios es algo asi como “Que bueno, sonás como Curtis Fuller”, o “sos igual a J.J.Johnson”.  Yo no quisiera que me digan eso. Porqué si toco igual que Joe Henderson ¿entonces quién  soy? Sin embargo hay músicos que sienten que eso es esencial.  Por eso usan las mismas boquillas de Joe Lovano o de Lee Konitz, porque quieren sonar igual.  Hoy el 80% de los saxofonistas suena de la misma manera. Tipo Jerry Bergonzy,  Joe Lovano o Mark Turner. Los más tradicionales apuntan a lo mismo, pero enfocan otra época.  Copian a  Sonny Rollins o Jackie Mc Lean. Por eso es tan raro escuchar alguien diferente.  Y no hablo de influencias, que son necesarias. Hablo de copiar, que es distinto.

¿Qué te interesa cómo oyente?

Lo mismo que como músico. Me interesa que la música tenga una pulsación. Un swing determinado. Ese swing puede tener influencias distintas,  caribeña, de candombe, del sur, de donde quieras.  Fijate que el candombe no es tan conocido.  Y es una pena porque tiene la negritud que yo creo necesaria en esta música.

¿Y qué pasa con el jazz europeo, que no tiene esa “negritud” de la que hablas?

Yo viví hace años en Londres y ya en aquel momento percibí que el músico europeo vivía a la sombra de Nueva York. El  europeo tiene gran técnica y es muy estudioso. Pero mira a Nueva York aunque crea que lleva el bastón de la avanzada.  De todas maneras yo creo que fuera o dentro de los Estados Unidos las tendencias actuales intelectualizan la música. Y en ese proceso se olvidaron del swing. Hoy en día si tocás con swing  te consideran antiguo. Y eso es una barbaridad. Porqué el swing es una característica esencial del jazz.  Es lo que lo hace distinto a otras músicas.

¿Hay algún saxo actual que te llame la atención?

Kenny Garret.  Es un gran músico. Pero principalmente rescato que siempre está buscando. Tiene la tradición y el peso de la historia y además alidó sus pergaminos tocando con todos. Estilísticamente me encanta. Yo escucho tres notas y ya me doy cuenta que es él. Y eso es lo que a mí me gusta.  Claro, me vas a decir que con ese criterio también respeto a Kenny G….y yo te digo que si… (Risas)

Eso es más complicado de creer…

Recuerdo una gira por Tailandia con la big band de Gillespie. Compartimos programa con Kenny G. También estaban McCoy Tyner y Nancy Wilson. No te digo que me gusta su música. Pero escuchás tres notas y sabés que es él.  Tiene su estilo propio y esa es su propuesta. Y yo respeto eso.

Kenny G y también David Sanborn, me hacen pensar en talentos desperdiciados. Su búsqueda es básicamente comercial.

Pero Sanborn también es bueno. Escuchalo con Gil Evans o con los Brecker Brothers. Es un hombre que siempre ha tenido problemas de salud, pero lucha contra eso y sigue en el camino. Puede gustarte mucho o nada. Pero yo respeto esa actitud.  Gente que tiene talento, que tiene un sonido personal y un aprouch diferente. Arthur Blythe es otro ejemplo de eso.

Me cuesta ubicar a un saxo como Blythe en esa compañía…

¿Por qué?…en el jazz, como en otras artes, muchos tienden a la uniformidad.  Pero la música es una cuestión de expresión individual.  Cuando vos te masificas y te encuadrás o respetas cánones que ponen otros, estás equivocando el camino. Sos uno más. Por eso respeto a los que toman otro camino. Equivocados o no, buscaron por otro lado.

 “Crosstalk” comentado por Andrés

“Feels like love (must be rain)…es un tema de una amiga mia. Norteamericana.  En realidad es una balada. Ella me lo mandó y cuando lo recibí me agarró como un ataque de McCoy Tyner y de allí salió algo que no tiene nada que ver con el original. Mi amiga me quería matar!!! (risas). Yo adoro la música de McCoy y bueno me agarró el ataque…que le vamos a hacer (risas).
 
“Cool you” es un tema mio que le dediqué a mi esposa. Quería hacer algo en la onda neo soul.  Por eso usamos el Rhodes.
 
 “Dou Dou” está dedicado a mi gato. Una vez más el Rhodes hace de colchón, con la guitarra de Ed Cherry.  
 
“High wire” es de Chick Corea y aquí lo hacemos en el estilo de la versión que hizo Ahmad Jamal de “Poinciana”.
 
“The Chase” es un tema neo soul de Erica Lee, la introducción, que hace en chino, habla sobre su propia búsqueda personal.
 
“Instant combustión” es un tema mío que ya habíamos grabado en “Coincidencia” con Baby Lopez Furst. Acá todos toman un solo extenso. 
 
“The monn represents muy heart” es el tema chino del que hablábamos, que es anónimo.
 
“Rachel´s step” es un tema de Ed Cherry que también está en la onda de los 70 aggiornada.
 
“Con alma” es un homenaje a Dizzy Gillespie que hago a duo con Ed Cherry  y que para mi es un placer, ya que él fue el guitarrista de Dizzy por diez años.
 
Saying goodbye” es un viejo tema mio con arreglos nuevos.
 
Para escuchar y comprar «Crosstalk»
http://andresboiarsky.bandcamp.com/album/crosstalk
También accesible a través de CdBaby y Amazon. 
 
Andrés Boiarsky : tenor sax
Roy Assaf : acoustic piano, Rhodes.
Curtis Ostle : acoustic bass
Tommy Campbell : drums
Ed Cherry : guitar (tracks 3, 8 & 9)
Erica Lee : vocals (tracks 5 & 7)
 
Fotografías en estudio:
John Rogers 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fernando Ríos

Fernando Ríos

Dirige la revista online argentjazz. Trabajó en la agencia Télam y en la Gerencia de Noticias de la TV Pública. Escribió para Revista de Jazz de Barcelona, BA Jazz Magazine, la web Registros a Media Voz de Islas Canarias, España, Clube de Jazz de Brasil y el diario Infobae de Buenos Aires.

7 comentarios

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    andres boiarsky

    9 de diciembre, 2016 a las 16:05

    Gracias Fernando por el recuerdo a esta nota. Te agradezco todo lo que haces por difundir nuestro trabajo ! Espero que termines muy bien este y recibas mejor aún el Nuevo Año !!!!!!

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    Daniel

    19 de septiembre, 2014 a las 14:40

    Que buen disco!!!!

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    • admin
      admin

      19 de septiembre, 2014 a las 14:41

      Coincido totalmente

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    Germán Siman

    1 de agosto, 2014 a las 14:57

    Todavía estoy enamorado de tu versión de The days of wine and roses.Como se llamaba ese disco que me gustaría conseguirlo nuevamente? Gracias por tanta música.

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    Alejandro

    22 de julio, 2014 a las 13:27

    A principio de los 80 grabó un disco con Jorge Navarro y otros músicos, en la entonces CBS. Lo pasó Nano Herrera como anticipo y era buenísimo lo que seescuchó. Nunca vi ese disco editado. No es Confluencia. ¿Alguien sabe de ese material?

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    • admin
      admin

      22 de julio, 2014 a las 21:52

      El disco en cuestión se llama «Ballotage» y fue editado en 1982 por CBS.
      «Coincidencia» era un disco que grabamos con López Fürst, Ceravolo y Cevasco 1985 ? qué salió en un sello pequeño. El productor de ese disco fue el Nono Pugliese. Saludos.
      Andrés Boiarsky

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    gustavo firmenich

    28 de marzo, 2014 a las 02:10

    cuanto tenemos para aprender de los musicos argentinos que se destacan en el exterior en un nivel tan alto. si pudiesemos aprovechar su experiencia y la sabiduria adquirida de esa experiencia seria fabuloso para las nuevas generaciones de musicos

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