EntrevistasGuillermo Bazzola y «Hora libre», diez años después.

14 de julio, 201433810 min
A pesar de vivir desde hace más de una década en España, Guillermo Bazzola tiene siempre una conexión con el país. En las últimas semanas el sello rosarino BlueArt editó «Hora libre», el excelente disco que el guitarrista había grabado en formación de Organ Quartet con Ernesto Jodos en el 2005. Hoy, a casi diez años de aquel encuentro, Bazzola recuerda pormenores del proyecto y reivindica orgulloso su contenido.

Hace más de 10 años que Guillermo Bazzola se radicó en España, desde donde construyó una sólida carrera. En el 2005, en una de sus esporádicas visitas a la Argentina, grabó un disco junto a Ernesto Jodos que hasta hoy había quedado en el baúl de los recuerdos. La pieza tiene su singularidad. Se trata de un Organ Quartet, con Bazzola en guitarra, Jodos en Hammond, Rodrigo Domínguez en saxos y la participación del español Juanma Barroso en batería. Ahora, gracias a la gestión de Horacio Vargas y el sello rosarino BlueArt, la obra fue finalmente editada. Un trabajo de delicada belleza, que casi diez años después de haber sido grabado, tiene su merecida oportunidad.

¿Qué recordás de aquellos días cuando grabaron «Hora libre»?

Recuerdo que yo fui por unos días a Buenos Aires y Horacio Vargas me había propuesto hacer algunas cosas. Nos juntamos con Ernesto Jodos, con quien yo había tocado muchas veces cuando vivía en la Argentina y armamos algunos shows. Hicimos unos conciertos en Buenos Aires y Rosario y como resultado de todo aquello grabamos el disco.

¿Y por qué pasaron tantos años sin editarlo?

En aquel momento tuvimos una propuesta para editarlo. Esto llevó un tiempo, se fue como un año y algo y la propuesta se terminó cayendo. Era un momento dificil para hacerlo. Hace un tiempo volví a recordarle a Horacio que teníamos ese disco. Era un trabajo que me gustaba, que yo consideraba muy bueno y me daba pensa que quedara en el olvido. Bueno Horacio me dio el ok y nos pusimos a editarlo. Igual tampoco no fue tan rapido. Este nuevo proceso llevo casi tres años. No es sencillo el trámite pára sacar un disco independiente.

El disco tiene su historia relacionada con el hallazgo de un Hammond…

Si claro. Nosotros hace tiempo que teníamos ganas de hacer algo con Ernesto. En algún momento soñamos con tener un Organ Trio. Pero la falta de un verdadero órgano fue dejando la idea en suspenso. Luego, en medio de la crisis del 2001 Jodos encontró alguien que vendía un Hammond y lo compró. Desde que me enteré pensé en hacer algo, en reeditar aquel proyecto. Ernesto también. Esa posibilidad terminó tomando forma en 2005.

¿Y cómo forma parte del proyecto Juanma Barroso, un baterista español?

Juanma, uno de los mejores bateristas de España y uno de los primeros amigos que yo hice cuando llegué, tenía ganas de ir a la Argentina. Así que cuando armamos algo, convocando además a Rodrigo Domínguez en saxos, le propuse viajar. Hicimos algunos shows y al final grabamos toda la música en un sólo día. Nos ayudaron los amigos. Yo estaba viviendo en España y si bien tenía la guitarra, no tenía los amplis ni el equipo. Así que todos ayudaron para hacer la grabación.

¿Por qué a los guitarristas tienen esa predilección por los grupos con órgano?

Es un tipo de formación que le gusta a todos los guitarristas. Fijate en los grandes. Todos en algún momento armaron un Organ Trio. Desde West Mongomery hasta Bill Frisell, todos. Es un instrumento muy grato y además es medio pariente de la guitarra.

¿Cómo es eso?

El órgano es un instrumento electromecánico, de la misma familia de la guitarra eléctrica. Como lo es el piano Rhodes. Por eso son instrumentos que tienen un timbre que congenia mucho. Se mezclan muy bien, con una proyección armónica más amplia que la de un bajo. Y por otro lado tiene más facilidad para la mezcla trímbrica que el piano acústico, que es un instrumento hermoso, pero que tiene sus riesgos al juntarlo con una guitarra. Yo creo que el órgano y la guitarra están hechos el uno para el otro.

¿Hay organistas hoy, como lo había en otras épocas con gente como Jimmy Smith o Jack McDuff ?

No conozco organistas a tiempo completo. Generalmente son pianistas que les gusta y se han tomado el trabajo de aprenderlo. Como es el caso de Jodos. Es un instrumento distinto. Tiene una mecánica similar, pero tenes que tocar con los pedales, hacer bajo con la mano izquierda, tenes que manejar las perillas que modifican el registro. Es todo un arte.

Volviendo a la grabación de «Hora libre», tuvieron solo un dia para hacer el disco y a pesar del poco tiempo decidieron hacer sólo música original…

Si fue una sola sesión de grabación. Unas cinco o seis horas. Y quedó muy bien. Eramos toda gente que ya se conocía, que habíamos tocado juntos otras veces y que veníamos incluso de hacer algunos shows recientes, así que decidimos hacer musica original.

¿Los temas fueron compuestos especialmente para esta formación y este disco?

No. Algunos temas, como «Facil de usar» ya los había tocado en los años 90 en una banda que tenía con Ernesto, Hernán Merlo y Oscar Giunta. Es casi un standard, a la usanza de los standards. En general la idea fue tomar temas que consideráramos que irían bien con el sonido del órgano. Como «One Thousand walzes», el unico tema en trio, sin saxo, que es una especie de homenaje a John Abercrombie, un músico que a mi me gusta y que ha compuesto también algunos jazz walzes. Lo pensé como para acordes planchados por el órgano. Se trataba de pensar en el sonido de la formación y seleccionar temas que pudieran ser «usables» para ese formato. En algunos pensé también en cosas un poco más roqueras, como «My last seven bars for tonight», basado un poco en un sonido de jazz rock, pensado para que se luzca el órgano.

El disco fue grabado en mayo del 2005. ¿Qué te sucede al volver a escucharlo casi 10 años después?

Me sigue gustando. Pienso que es un trabajo bien hecho. Por eso le propuse a Horacio Vargas que lo edite. Es un buen testimonio de aquellos días y sigue teniendo valor. Me sigue gustando y estoy contento de haberlo hecho.

En España salió también el disco en dúo con Steve Brown. ¿Cómo surgió esa posibilidad?

El disco lo grabamos hace un año. El es un gran guitarrista y profesor en Ithaca College, que es una ciudad universitaria, en el noroeste del estado de Nueva York. Es amigo de John Stowell y un día me escribe John y me pregunta si quiero conocer a Steve. Obviamente dije que si. El había estado en los años 80 en España, teníamos amigos en común. Así que cuando yo fui para Nueva York tocamos juntos, hicimos algunos shows y grabamos algo. Es un trabajo muy lindo.

¿Y qué proyectos tenés actualmente?

Siempre estoy haciendo cosas. Algunas veces más estables, otras más esporádicas. Estuve haciendo algo en Italia, precisamente en la zona del Trentino. Tengo amigos por allá y uno de ellos es Micky Loesch, que es italiano pero de origen alemán o austríaco, un extraordinario pianista y organista, con quien toqué recientemente. Ahora estoy ensayando con un grupo que está formado por Miguel López en piano, Daniel Batán, en bajo eléctrico y José San Martín en batería. Miguel es de Cádiz, Andalucía, Dani de Lalín, Galicia, y José de Montevideo. Todos ellos son muy buenos compositores, así que estamos preparando un repertorio de música original con material de todos nosotros.

También grabaste música improvisada con Joe Hertenstein y Daniel Carter…

Si. Eso es algo que me interesaría editar en un tiempo próximo. Es un disco potente y me gustaría tenerlo editado. Pero no es sencillo producir un disco independiente en España. Se que en la Argentina está pasando otro tanto. Hacer un disco, entre estudio, gráfica, fabricación, pagar gastos, hacer la prensa, sale unos 3000 euros. Es mucha plata para un músico. Y eso haciéndolo barato. Con amigos que vienen a tocar y no te cobran o les das algo de dinero para gastos. Lo mismo con el fotógrafo o el diseñador. Y haciendo vos la prensa. Así salvas algunos gastos pero sigue siendo mucho dinero. Además, ponés esa plata, lo editas y luego qué… Lo regalas. Es muy dificil. La caida de la industria discográfica, las bajadas por internet y todo eso se está comiendo a la música como trabajo. Sobre todo en nuestros países.

Es un tema que sigue estando en el centro del debate…

Si claro. Pero yo no se de donde salió eso de que el acceso a la musica debe ser totalmente libre, que te podes bajar lo que quieras. Dicen que la musica es un derecho. Pero también la salud y la vivienda son derechos, prioritarios respecto de la música te agregaría, y cuestan dinero. Todo cuesta dinero. Y la música también. No estoy en contra de que la música circule, que le copies un disco a un amigo. Eso pasó siempre y nadie se arruinó por eso. Pero tenemos que encontrar la manera de poder financiar la producción artística si no nada de todo esto va a sobrevivir.

¿Y cuál crees que sería el camino posible?

Con las necesidades que hay no podemos pedir que el Estado financie la producción discográfica. Hay que buscar otra vía. Yo soy un abanderado de la producción independiente. Lo he sido siempre. Pero se necesita ayuda. No se puede dejar todo librado a la suerte. Hay que apoyar a la gente que está haciendo cosas.

¿Pero si ese apoyo no puede venir del Estado, de donde entonces?

Tiene que venir de la misma gente. Producir un disco insume trabajo y dinero, y es legítimo que el productor espere ganar o al menos recuperar lo invertido. Bajate lo que quieras, pero si te gusta un músico (o un sello) comprale el disco. Y si fulanito sube su disco a internet, a quien le gusta o lo sigue, nada le cuesta pagar ese mínimo que le piden. Es una manera de ayudar a que ese artista pueda seguir produciendo. Lo mismo con los shows. Hay que ir y pagar la entrada. Que además, convengamos, suele ser mínima en comparación con la calidad de los músicos que se ven. No se…un poco de todo eso. Me parece que son conductas mínimas que todos podemos asumir para lograr que la producción musical no muera. Es lo menos que podemos hacer.

 
Guillermo Bazzola. «Hora libre»
BlueArt Récords 2014
 
1.-More changes needed
2.-Even
3.-Sonderhen
4.- Extraña mente (extrañamente)
5.-Street people
6.-One thousand waltzes
7.-Hora libre
8.-Fácil de usar
9.-Batman salió del placard
10.-My last seven bars for tonight
 
Todos los temas compuestos por G.Bazzola,
excepto 3, compuesto por Germán Kucich
  
Guillermo Bazzola, guitarra eléctrica
Ernesto Jodcos, órgano Hammond
Rodrigo Dominguez, saxos
Juanma Barroso, batería
Grabado en estudio El Zoológico
Buenos Aires, 1 de mayo de 2005

 

Fernando Ríos

Fernando Ríos

Dirige la revista online argentjazz. Trabajó en la agencia Télam y en la Gerencia de Noticias de la TV Pública. Escribió para Revista de Jazz de Barcelona, BA Jazz Magazine, la web Registros a Media Voz de Islas Canarias, España, Clube de Jazz de Brasil y el diario Infobae de Buenos Aires.

Un comentario

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    Dr. Carlos A. Iramain

    16 de julio, 2014 a las 02:33

    G. Bazzola afirma acá … «no conozco organistas a tiempo completo». Que
    raro, porque hay unos cuantos y a modo de ejemplo están: Dr. Lonnie Smith
    (aunque NO es Médico, le dicen así «porque ataca los acordes con la precisión de un Cirujano»); Joey DeFrancesco; Tony Monaco; Sam Yahel;
    Barbara Dennerlein (Alemana) y Rhoda Scott, ETC. !!! Y entre los «Rising
    Stars» están: Jared Gold; Brian Charette; Pat Bianchi y Akiko Tsuruga,
    (Japón), ETC. !!! … Saludos del Dr. Iramain (San Juan, Puerto Rico,USA)

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