EntrevistasLeo Genovese: «La música es duda»

23 de enero, 2021113998 min
El reciente disco de Leo Genovese, Mariano Otero y Sergio Verdinelli, que editó ears&eyes responde a un viejo anhelo del pianista nacido en Venado Tuerto y desde hace décadas radicado en Nueva York. Artista inquieto, parte sustancial del grupo de Esperanza Spalding o estrecho colaborador del Residente René Pérez, el argentino asume Sin Tiempo como un regalo que le dio la vida. “La música solo me interesa si me habla y me conmueve”, dice. Lo mismo que nos pasa a quienes disfrutamos de su arte.

Este es un disco que grabaron hace no menos de dos años. ¿Cuál es tu sentimiento cuando volvés a escucharlo hoy?

Me pongo muy contento. Todos, los tres quedamos todos muy contentos. No solo con el resultado, sino también con lo que significó hacerlo. Como lo grabamos hace un tiempo, uno también siente que está bueno cuando los ciclos se cumplen y cierran así, con un disco en la calle. Ellos son músicos que quiero, que admiro desde hace mucho. Para mí todo esto fue algo hermoso, por cómo se dio y también por el resultado.  Son esos retos que la música nos ofrece, nos propone, nos regala.

En más de una ocasión remarcaste la necesidad de federalizar la música. Algo así se dio con los primeros encuentros que dieron vida a este trio y este disco.

Sí, claro. Nosotros nos conocíamos desde hace algún tiempo. A Mariano lo conocí en un festival en Salta. Luego los tres nos cruzamos allá por el 2015 en Santiago del Estero, en otro festival. Yo era fanático de Sergio y de Mariano desde hace mucho, pero en aquel momento fue como que reconectamos. Luego Mariano vino para Nueva York nos juntamos, tocamos en dúo y yo sentí que nos conectábamos de una manera muy profunda. Allí surgió la idea de armar algo entre los tres…Sergio y Mariano tienen alta química en todo. Son como hermanos.

Sergio estaba en Buenos Aires sin saber que era parte de un nuevo grupo…  

Si, fue muy lindo eso. Cuando vino Mariano a casa, nos tomamos unos mates y él rescató un par de sus canciones del teléfono y el mail y dijo de tocarlas. Tocamos y conectamos de una. Pero lo más loco es que los dos escuchamos a Sergito tocando con nosotros en ese momento. Estaba a 10000 km de distancia pero nosotros sentimos que él ya estaba. Que todos los espacios y el silencio eran de Sergio. El  trío estaba formado, aunque él no lo supiera. Aunque no estuviera personalmente, ya estaba presente en el espacio de la música.

Decías que en este grupo no hay liderazgos. Pero más allá de gustos o de buenas intenciones ¿no es insoslayable el rol protagónico del piano en un trio de jazz?

Me parece que esto corresponde más a un concepto histórico que a una realidad concreta y actual. Pero también creo que uno de los desafíos es justamente ese. Sacarle al león el protagonismo que tiene en la Sabana. ¿Quién ocuparía ese lugar?…no lo sabemos. Lo que si sabemos que se produciría un cambio que habría que estudiar. Ese cambio puede ser propuesto en la música. No hablo de negar la historia y los miles de discos que todos nosotros hemos escuchado.  Hablo de intentar superar o construir algo diferente.

Pero incluso músicos de la nueva generación como Brad Mehldau o Jason Moran o grupos como Bad Plus o Esbjörn Svensson Trío son tributarios de ese esquema histórico…

Si es cierto, pero pensá en alguien como Masabumi Kikuchi por ejemplo. Kikuchi supo o pudo no condicionar su música y ponerla a favor de lo que él era o escuchaba en ese momento. Y eso muchas veces significaba que el piano iba por debajo de bajo. Y no solamente en los solos. Lo que Kikuchi planteaba era qué pasaría si se remueve la jerarquía. Aquello aceptado. ¿Qué sucedería? Bueno, sucedería otra música.

Aquí la mayor parte de los temas son de Mariano. ¿Esto podría tener alguna relación con esto de los protagonismos que veníamos hablando?   

Podría ser…seguramente la respuesta está escondida en las melodías. Me parece que más allá de los protagonismos a nivel instrumental, en los temas de Mariano está la necesidad de remover la jerarquía del tiempo. Poder respirar a nuestro propio tiempo. Mirá, esta es la única banda de la que soy parte en la que somos una banda. No hay un líder, no se respira esa cosa de frontman. Estamos en ese 33.33 %, ese número mágico que no termina nunca, no resuelve nunca.

Leo Genovese compartiendo escenario con Wayne Shorter

Entre los nueve temas de disco, sólo hay dos tuyos. Blues, el primer corte, y Ciclones, un torbellino de casi siete minutos. ¿Son composiciones pensadas para este grupo?

Si, totalmente. Está bueno eso de pensar para quien estás componiendo. Saber quiénes lo van a tocar. Creo que es una idea que viene desde siempre…alguna vez leí que Duke Ellington componía pensando en sus músicos y a mí siempre me gustó eso.  En cuanto a la cantidad…la verdad es que el disco es una selección de temas. Teníamos como 20 temas grabados. Entre esos había más temas míos, pero en la selección final no quedaron. Quizás salgan en otro momento, más adelante, o quizás no salgan nunca. Quien lo sabe.

Dijiste alguna vez que “la música es duda”. ¿Esa falta de certezas, funciona en definitiva como combustible para la creación?

Absolutamente. Por eso seguimos buscando respuestas. Es una duda que usamos a nuestro favor. Por eso seguimos componiendo, tocando, estudiando. Todo pasa por el filtro de la duda. Y las respuestas son musicales. Siempre.

A propósito de incertidumbres ¿Cómo pasaste este 2020 tan difícil?

Y…ya el hecho de sobrevivir en una ciudad como Nueva York, donde todo estuvo muy parado a lo largo de todo el año, es un arte en sí mismo. Pasé el año grabando mucho, con distintos artistas y distintas bandas. Grabé también mucho desde mi casa, mandando tracks para otra gente. Ya que no se pudo tocar, me dediqué a grabar.

Leo con Esperanza Spalding, Jack DeJohnette y Joe Lovano.

¿Y antes de la pandemia?

Estaba trabajando mucho. Esa es otra de las cosas que me unió con Mariano. El venía trabajando con Fito Páez, creo que fue en el 2018, y yo estaba tocando con René Pérez, Residente, el cantante de Calle 13. Allí nos cruzamos en varios festivales y fuimos forjando esta amistad de la que te hablaba. Fue un año de mucho trabajo para mí. Cuando esto amainó, me concentré más en mis grupos, en mis bandas, en mi propia música. Un poco con Esperanza Spalding, otro poco con bandas de Nueva York…trabajé mucho como músico free lance. Ahora todo se volvió a complicar y comenzaron a cerrar muchos locales. Está volviendo fuerte el streaming.

¿Cómo te llevás con el streaming?…algunos dicen que llegó para quedarse.

Puede ser. Yo convivo. Pero sigo extrañando a la gente. A los amigos, la familia, los afectos, el público. Esperemos que todo esto nos haga crecer y revalorizar las cosas que tuvimos que postergar. Está bueno tener la chance de despertar a ese sentimiento de extrañeza, de nostalgia por lo que perdimos; pensando en el momento en que podamos recuperarlo.

Leo vivís en una ciudad en la que el arte es permeable a un enorme abanico de influencias y donde lo que alguna vez llamamos jazz, está hoy atravesado por el rap, el hip hop, la libre improvisación o la música electrónica. ¿Qué te sucede a vos con eso?

Por un lado hay muchísima gente haciendo eso y creo que está bueno. Más allá de lo generacional o lo estilístico, me interesa si me mueve,  me inspira o me produce algo. Incluso me interesa si es una música que me irrita. En ese caso estoy interesado en saber porqué me irrita. Yo he sido testigo de esos cambios que mencionás. Y creo que allí uno puede encerrarse o bien salir al encuentro de esas cosas nuevas. Es un viaje personal. Claro que no estoy diciendo que por ser una persona abierta te fumes cualquier sanata y digas que está todo bien….

Eso sería solo una pose, algo artificial…

Claro. Pero esta bueno escuchar algo nuevo y ver qué te pasa. Si te conmueve investigar porqué.  Tratar de saber por qué te pasa lo que te pasa. Y dejar preconceptos. Si hay una música que te gusta y te hace bailar: bueno, ponela y bailá  ¿cuál sería el problema? Yo cuando escucho una música no me interesa qué género es, de donde es, de que época o cuando fue hecha. Solo me interesa si me habla y me conmueve.

Sin tiempo. Genovese-Otero-Verdinelli

  1. Blues 04:24
  2. Pato 02:22
  3. Grooves 05:14
  4. La Memoria 04:33
  5. Ciclones 06:54
  6. Klimt 02:29
  7. El Mar 02:40
  8. Chewel 04:33
  9. Eastwood 04:10

Leo Genovese, piano y composición / Mariano Otero, bajo eléctrico, bajo acústico y composición / Sergio Verdinelli, batería.

Grabado, mezclado y masterizado por Mariano Otero en Insigno Studio, Buenos Aires, Argentina / Arte de tapa por Gonzalo Elvira / Diseño por Matthew Golombisky

Links:

BandCamp: sintiempotrio.bandcamp.com

Instagram: instagram.com/leogenovesepiano /  instagram.com/sergioverdinelli / instagram.com/marianooterook /

SoundCloud: soundcloud.com/sintiempotrio/

ears&eyes Records: www.earsandeyesrecords.com, earsandeyesrecords.bandcamp.com,  

 

 

 

 

Fernando Ríos

Fernando Ríos

Dirige la revista online argentjazz. Trabajó en la agencia Télam y en la Gerencia de Noticias de la TV Pública. Escribió para Newsweek, Revista de Jazz de Barcelona, BA Jazz Magazine, la web Registros a Media Voz de Islas Canarias, España, Clube de Jazz de Brasil y el diario Infobae de Buenos Aires.

Un comentario

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    David

    17 de diciembre, 2020 a las 21:53

    Un músico con todas las letras, desde su apertura sencible hasta esa manera estructurada de armar frases y que parezcan libres tanto verbales como musicales. Un exquisito. Un gran trabajador. Salud y buena vida!!!

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