Sarah Hanahan: una voz propia dentro de la tradición.

En una escena contemporánea donde la técnica suele imponerse con facilidad, la saxofonista Sarah Hanahan empieza a destacarse por otro motivo: su manera de construir un discurso con identidad, sin apelar a fórmulas previsibles. El próximo 21 de abril en el Teatro San Martín, Hanahan hará su debut ante el público argentino y al frente de su propio grupo.

20240112 UnityJazzFestival 2GT1517 1920x1280 Web 1

Por Marcelo Bettoni *

Formada en Estados Unidos y activa en el circuito neoyorquino, Hanahan pertenece a una generación moldeada por instituciones exigentes y un contacto intensivo con la tradición. Pero, a diferencia de muchos de sus pares, su música no suena a síntesis académica. Hay, en cambio, una búsqueda en proceso, una voluntad de no cerrar las ideas demasiado rápido.

El sonido es central en esa identidad. Lejos de la pureza tímbrica dominante, Hanahan trabaja con una leve aspereza que aporta tensión expresiva. La referencia a Jackie McLean aparece de manera natural, no como cita sino como afinidad en la intención: priorizar el contenido antes que el acabado. En la improvisación, su enfoque privilegia el desarrollo. Las frases no se acumulan; se organizan. Motivos breves reaparecen, se expanden o se fragmentan, generando una continuidad narrativa que remite a Sonny Rollins. Esa lógica le permite sostener solos extensos sin perder dirección.

IMG 35301

Su debut como líder, Among Giants (2024), confirma estas premisas y ofrece material concreto para entender su lenguaje. El álbum se mueve dentro del formato de cuarteto, pero evita la rigidez. Hay una clara atención a la interacción y al espacio. En varios pasajes del disco —particularmente en los temas de tempo medio— Hanahan trabaja con estructuras armónicas abiertas, donde la resolución no es inmediata. Esto le permite estirar las frases y jugar con la expectativa del oyente. En lugar de “cerrar” cada idea, muchas veces la deja suspendida, desplazando el eje hacia la siguiente intervención.

En los tracks más rápidos, en cambio, aparece otro aspecto de su lenguaje: una articulación precisa pero no rígida, con acentos desplazados y una tendencia a empujar levemente el tiempo. No es una ruptura del pulso, sino una forma de tensionarlo desde adentro, generando una sensación de inestabilidad controlada. Las composiciones también aportan identidad. Sin recurrir a estructuras excesivamente complejas, introducen variaciones sutiles —cambios de densidad, modulaciones inesperadas, cortes rítmicos— que obligan a los intérpretes a mantenerse en alerta. En ese contexto, el cuarteto responde con un enfoque colectivo más que acompañante, algo que potencia el carácter abierto del disco.

514419876 10163698444546340 4241764869323086134 n

Dentro de su generación, su propuesta se ubica en un terreno intermedio. A diferencia del desarrollo conceptual de Immanuel Wilkins o del énfasis en el groove de Lakecia Benjamin, Hanahan apuesta por un trabajo más interno, centrado en la construcción del discurso y la interacción.

Esa misma lógica podrá apreciarse en vivo cuando se presente en Buenos Aires el próximo 21 de abril a las 20 horas, en el Teatro San Martín (Sala Martín Coronado). La acompañarán Caelan Gabriel Cardello en piano, Matthew Thomas Dwonszyk en contrabajo y Samuel Bolduc en batería. Más que una simple presentación, será una oportunidad para escuchar a una artista en pleno desarrollo, explorando las posibilidades de un lenguaje que conoce en profundidad, pero que todavía elige poner en discusión en cada interpretación.

*Marcelo Bettoni es músico y pedagogo. Durante los últimos años participó  activamente en la difusión del jazz en Latinoamérica y Estados Unidos. En 2024 publicó «Las rutas del jazz», un completo relato sobre el devenir histórico del género. 

 

 

Si te gusto comparti

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *