Con nueve composiciones originales Los cauces del aire, el nuevo disco del pianista y compositor Martín Robbio, llega el próximo 6 de noviembre al escenario porteño de Prez. Al frente de un grupo de primera línea: Robbio entrega una obra creativa y de riesgo en la escena de la música latinoamericana.

“Hay algo en común entre el folclore, el tango y el jazz, en la medida que son músicas de raíz. Músicas que dan la posibilidad de seguir creciendo, de experimentar, de fusionarse”, dice Martín Robbio. Y Los cauces del aire, su reciente disco, es una prueba contundente de ello.
Compuesto a lo largo de los últimos dos años en Rio de Janeiro, donde Robbio reside hace cuatro; el registro reúne nueve temas originales, que si bien remiten a géneros populares de raíz sudamericana, no resignan una mirada jazzera basada en la libre improvisación de varios de sus pasajes. Para ello Robbio alistó a un verdadero seleccionado: Juan Pablo Navarro, Nicolás Politzer, Juan Filipelli, Facundo Guevara, Mauro Ciavattini, Lucas Goicoechea e Inti Sabev. Músicos de distintas generaciones y diferentes abordajes, asociados aquí en un proyecto singular.

¿Cómo surgió la idea de hacer un disco con el aire como tema central?
Todo comenzó como una casualidad. Hace unos años, en el 2015, hice un disco que se llamó El mismo río. Luego en 2016 salió Tierra y en el 2023 Lo azul del fuego. Esos títulos, casi sin proponérmelo, me comprometieron a hacer un trabajo que incluyera el cuarto elemento: el aire. No deja de ser un juego, pero me gustó la idea y por eso también decidí incluir vientos, que hasta aquí no había utilizado como parte de la formación en ninguno de mis discos.
Todos los temas tienen nombre de vientos.
Si, como te digo, comencé a jugar un poco con esa idea. Me tuve que poner a investigar, porque no sabía del tema y necesitaba además que fueron vientos más o menos cercanos a nosotros, como para que tengan algún vínculo. Fue un proceso muy divertido, que el arte de tapa y el diseño de Vanesa Massa, terminaron por definir.
Más allá de los títulos ¿todos fueron pensados y compuestos para este trabajo?
Si, totalmente. Creo que es el disco en el que más trabajé como compositor. Estuve como dos años trabajando en esto. Cambiando cosas, corrigiéndolos y arreglándolos, porque yo generalmente trabajaba con formaciones más chicas, pero una vez en Buenos Aires, con este grupo, había muchas cosas que iban surgiendo en los ensayos.

¿Habías planteado espacios para la improvisación?
Si claro. Y de estos espacios de libertad surgían cosas muy interesantes. Sabía que con la calidad de los músicos convocados no iba a haber necesidad de mucho ensayo. Así que me propuse llevar todo bastante arregladito (creo que nunca escribí tanto) pero también con espacios para la improvisación, eso estaba pautado.
¿Y al final cuantos ensayos tuvieron?
Con todo el grupo junto uno solo. Con esta calidad de músicos todo se te facilita. Son muy creativos, leen muy bien y conocen a la perfección sus instrumentos. Lo que no sabía es como se iba a complementar lo escrito con los espacios libres. Esa era mi duda. La verdad es que quedé muy contento con el resultado. Son pasajes muy equilibrados.
¿Antes de llegar a Buenos Aires ya habías tocado algo de esto en Rio o lo trajiste únicamente en tu cabeza?
Si, solo en mi cabeza. Tenía algunos midi grabados de alguna parte. Horriblemente grabados (risas), pero que sirvieron como ejemplo llegado el caso. Le pedí ayuda también a unos músicos de allá para probar algunas cosas puntuales de las que no me sentía plenamente seguro. Yo nunca había escrito para vientos, entonces le pedí a un clarinetista que me asesorara, que me dijera si ese sonido que yo tenía en la cabeza era posible en su instrumento o como lograrlo. Pero fue siempre algo individual, nunca había escuchado la música en un grupo.

Es difícil imaginar para quienes no somos músicos como un compositor puede vislumbrar todo el ensamble, tener en su cabeza la sonoridad de todos los instrumentos tocando a un mismo tiempo.
Hay una parte más teórica, más técnica, que está en los manuales de orquestación. Y entonces vos sabés que esto con aquello funciona. Pero siempre nos queda lo más fascinante, que es la sorpresa. Por más que hayas trabajado en la partitura, luego que lo escuchás por primera vez encontrás una diferencia. Algo que no tenías en la cabeza. Y casi siempre es para mejor, porque está allí la personalidad y el talento de cada músico.
En relación con los músicos que convocaste, todos ellos líderes de sus propios grupos, son artistas que no necesariamente han hecho del jazz su único modo de expresión.
Y eso justamente era uno de los aspectos que más me interesaban. La música de raíz. Porque yo también me siento en ese camino. Yo quería que la base, Juan Pablo (Navarro), Facundo (Guevara), sea una base bien de raíz y con mucha potencia. Y combinarlo con tipos como Lucas (Goicoechea) que tiene un vuelo total. Desde un principio cuando pensé en los músicos, tenía presente esa idea, la de combinar, de fusionar, la música de raíz con el jazz o la música más experimental.

Cuando vi la formación, antes de escuchar el disco, pensé en cómo sería la música teniendo en cuenta que, más allá de etiquetas en las que no creo; había músicos venidos del jazz junto a otros arraigados en el folclore o en el tango.
Pero era eso exactamente lo que quería. Yo también descreo de las etiquetas, pero considero que hay algo en común entre el folclore, el tango y el jazz, en la medida que son músicas de raíz. Músicas que dan la posibilidad de seguir creciendo, de experimentar, de fusionarse. Y todo eso puede hacerse y bien, con músicos de esta calidad. Que no reniegan de experimentar cosas nuevas, pero que a un mismo tiempo conocen y valoran la tradición.
Hablando de experimentar cosas nuevas, un buen día hiciste las valijas y te fuiste a vivir a Rio de Janeiro. ¿Cuánto hace de eso y qué estás haciendo allá?
Hace más de cuatro años que estoy. Por suerte muy bien. Tengo bastante trabajo, estoy dando clases y tocando. Además sigo estudiando. Ahora estoy haciendo un doctorado en composición y todo eso me tiene muy contento.
¿Y qué música estás tocando allá?
Mirá, la verdad es que acá son muy de la música de ellos. No aceptan así nomás algo que no sea producto local. Lo cual no deja de estar bueno. Soy muy nacionalistas en su música. Y esto, aunque puede ser algo digno de imitar, corta un poco las posibilidades de quienes quieran venir con propuestas distintas. No sé cómo será en otras partes del país, pero acá, los cariocas son muy de centrarse en la música de ellos.

Tengo la sensación de que el jazz no es tan protagonista ni siquiera entre los propios músicos
Si, es así. Yo he tocado jazz acá, pero al tercer compás ya le meten una base de samba. Todo lo llevan a su terreno. Agarran cualquier standard y en dos minutos te lo llevan a lo que sería un jazz-samba. Además se tocan todo, tocan muy bien. Habrá quizás gente que hace algo más clásico, pero la tendencia es esta. Está claro que tienen un estilo tan particular que les permite fusionarlo con otras músicas. Seguro que por esa razón la música brasileña ha sido tan aceptada internacionalmente y es tan popular en todos lados. Creo que en todo esto hay algo que esta bueno y sería positivo imitarlo.
¿En qué sentido?
Es que nosotros también tenemos ritmos propios. Pero muchas veces se quedan solo en un nicho. Estaría bueno que eso también trascendiera y que esos ritmos pudieran ser tomados por músicos de otros lugares. Yo estoy convencido que si en muchos lugares conocieran la chacarera que se hace en la Argentina, algo pasaría. Alguien la tomaría y haría cosas creativas, porque son ritmos muy ricos. Ojalá algún día suceda.

Los cauces del aire en Prez
Viernes 6 de noviembre doble función. 20:45hs y 23hs. Anchorena 1347, CABA.
Martín Robbio piano y composición / Juan Pablo Navarro contrabajo / Nicolás Politzer batería / Agustín Vega guitarra / Lucas Goicoechea saxo alto / Inti Sabev clarinete, clarón y saxo tenor / Facundo Guevara percusión. Entradas $22.000 en www.prez.ar o en https://www.tuentrada.com/
Los cauces del aire
Disponible en plataformas digitales
1- Pampero (Martín Robbio)
2- Mediodía (Martín Robbio)
3- Puelche (Martín Robbio)
4- Siroco (Martín Robbio)
5- Huayra yurac (Martín Robbio)
6- Noto (Martín Robbio)
7- Zonda (Martín Robbio)
8- Céfiro (Martín Robbio)
9- Sudestada (Martín Robbio)
Martín Robbio piano y composición / Juan Pablo Navarro contrabajo / Nicolás Politzer batería / Juan Filipelli guitarra / Lucas Goicoechea saxo alto / Inti Sabev clarinete, clarón y saxo tenor / Facundo Guevara percusión / Mauro Ciavattini quena, clarón, saxo soprano. Grabado el 25 y 26 de julio de 2025 en Sound Rec por Santiago Vidiri. Microfoneo, mezcla y masterización: Mariano Míguez en Ideo Music.Diseño: Pedro Leal.Arte: Vanesa Massa.Editado por Epsa Publishing.Distribuido por Brabacam.






