El Trio sin Tiempo, la singular agrupación que integran Leo Genovese, Mariano Otero y Sergio Verdinelli, regresa sobre finales de diciembre al escenario del Bebop Club y con nuevo disco bajo el brazo: el New York Sessions Voi 2, grabado en los estudios de Rudy Van Gelder. “Grabar este disco junto a dos músicos que son como mis hermanos fue una experiencia única” dice Leo Genovese en diálogo con Argentjazz.

Fotos del trio en estudio: Juan Soria
Como todos los veranos de los últimos años, también en aquel febrero del 2025 Leo Genovese transitaba por estas geografías su habitual pausa anual. Recargando energías en pleno verano, lejos de los viajes y los shows que durante meses lo llevan desde su residencia neoyorkina a los escenarios más importantes del mundo.
Por aquellos días también, el pianista nacido en Venado Tuerto asistía al lanzamiento de New York Sessions Vol.1, el disco que había grabado en Flux Studios de Manhattan, junto a Mariano Otero y en el que a lo largo de 12 temas originales mantiene viva la esencia de una amistad que perdura a través de los años.

Un verano después, la estación que marca el fin de un calendario y el comienzo de otro encuentra nuevamente a Genovese compartiendo música y espacio con Otero y con Sergio Verdinelli, tercer y fundamental miembro del Trio sin Tiempo, ese encuentro de talentos que define la ambigüedad de su nombre. Músicos de escaso tiempo en sus agendas pero que sin embargo construyen una propuesta que perdura más allá de cualquier límite temporal.
Este verano marca además la aparición de un nuevo trabajo: el New York Sessions Vol.2, ahora en formato de trío, recientemente grabado en los históricos Estudios Rudy Van Gelder, el ingeniero fallecido en 2016, artífice de grandes títulos como A Love Supreme de John Coltrane, Walkin de Miles Davis, Maiden Voyage de Herbie Hancock o el Saxophone Colossus de Sonny Rollins.

“Grabar este disco, fue una experiencia divina, única. Vinieron los chicos juntos por primera vez a Nueva York, hicimos unos shows por la ciudad, y al día siguiente nos fuimos al estudio. Lo grabamos en tres o cuatro horas. Estoy más que feliz por haber concretado este trabajo con estos músicos maravillosos que además son como hermanos para mí”, dice Genovese.
Vos tocas durante todo el año con músicos nacidos y formados en distintos países. ¿Te imaginás que la música que componés para el Trio sin Tiempo pueda ser tocada también por otros artistas?
Todo es posible, pero yo no lo siento así. Conozco a Mariano y a Sergio de toda la vida. Escribo pensando en ellos y ellos hacen lo propio en sus composiciones para este grupo. Claro que la música se puede adaptar de acuerdo con la propuesta que armes en ese momento, pero yo quiero pensar que esta música es para tocarla con mis amigos. Que es la música de este trio, que para mí es único, irrepetible.

De todas maneras y si bien es comprensible lo que decís, también es cierto que con frecuencia te adaptas a distintos contextos y a propuestas y abordajes diferentes.
Siempre digo que la adaptación es mi modo de supervivencia. Pero también es mi manera de seguir aprendiendo. De conocer nuevos lenguajes, de integrarme a grupos que yo no formé y tienen otra conducción. De conocer, como decías, músicos de otros orígenes, con otra formación, con otras culturas. En todos estos casos voy abierto, voy a aprender, pero sin perder lo que podría llamarse mi marca personal, si es que tal cosa existe. Algo que contenga todo lo que me inspira, la experiencia, lo cosechado hasta aquí. No diría que eso conforma un sonido personal, al menos en mi caso. Pero si un dibujo propio, personal.
Vos has tocado con músicos de todo el mundo tanto en Estados Unidos como en Europa. Y entre ellos algunos nombres que figuran en los libros de la historia del jazz. ¿Qué crees que buscan en vos esos grandes nombres que te convocan?
No podría decírtelo con precisión. No lo se. Lo puedo suponer. Podría decirte que buscan alguien que esté siempre dispuesto a trabajar. A aportar lo mejor para el proyecto, aunque no sea mío. Trato siempre de estar a tono con el desafío. Cuando me convocan estudio a conciencia. Me esfuerzo por integrarme, por aportar al grupo. No me quiero lucir yo. Quiero ser útil a la idea para la cual me llamaron. Creo que la cosa va por ahí. Y yo la verdad que lo disfruto y aprendo. Tocar con gente como Wayne Shorter, Joe Lovano, George Garzone o David Liebman (foto) es un premio. Y yo lo vivo así.

Adrían Iaies dice siempre que el trio es la casa del pianista de jazz. ¿Compartís esa idea?
Totalmente. Me gusta tocar en diferentes formaciones, con diferente instrumentación, pero es cierto que en el trio el pianista se siente en su casa. Es un espacio ideal para desarrollar tus ideas, para improvisar, para interactuar con la base rítmica. Además, la historia lo confirma. Cuantos tríos han formado parte de lo mejor que entrego esta música. Claro que aquí cada uno tiene sus preferencias personales, pero seguro que todos coincidiríamos en algunos nombres esenciales.
También es cierto que pareciera casi imposible obviar el liderazgo del piano en relación con la batería y el contrabajo. ¿Cómo se trabajó eso en el Trio Sin Tiempo?
Es un poco lo que te decía antes, Creo que esta lectura se corresponde más a un concepto histórico que a una realidad de este tiempo. Pero si querés, allí está también el desafío. No estoy negando la historia ni pretendo olvidar los cientos de discos que nos formaron. Pero si de plantear nuevos desafíos e intentar construir algo diferente. Aquí el interrogante, muy interesante, pasaría por saber quién ocuparía entonces ese liderazgo. En el trio nosotros intentamos buscar una paridad tanto desde lo instrumental como desde lo compositivo. Es este último disco hay temas de los tres. Y eso es muy interesante. Tres miradas diferentes construyendo un sonido grupal.

Genovese nació en Venado Tuerto en 1979. En 2001 se mudó a Estados Unidos donde continuó su formación en Berklee. En 2003, debutó como solista con el disco Haiku II y desde entonces publicó varios álbumes más, además de colaborar en numerosos proyectos de otros artistas disímiles como José James, Residente y The Mars Volta.
En febrero de 2023 ganó un Grammy en la categoría de “Mejor solo improvisado de jazz” por su performance en el tema Endangered Species, de Esperana Spalding, para el álbum Live At The Detroit Jazz Festival (2017), del legendario saxofonista Wayne Shorter. Desde entonces editó varios discos, integrando a su propuesta el jazz con la música experimental y los sonidos del mundo. Sobre finales de este año lanzo lanzó Estrellero 2, junto Demián Cabaud, contrabajista argentino radicado en Portugal y el suizo Marcos Cavaleiro en batería y Eyes to The Sun, con Camila Nebbia, la saxofonista argentina que vive en Berlin, y el baterista austríaco Alfred Voge.

Trio sin Tiempo en Bebop Club
Leo Genovese, piano / Mariano Otero, contrabajo / Sergio Verdinelli, batería.
26 y 27 de diciembre. 20 y 22.30 h. Uriarte 1658. Palermo. CABA. Entradas en Passline aquí






