El rumor corría sin prisa por el pequeño mundo jazzero porteño. Resignado a los sinsabores que suele entregarle la realidad, el aficionado solo esperaba el momento de la confirmación. Sabía de antemano del mínimo presupuesto asignado y del desinterés del actual Gobierno de la Ciudad. Toda una condena a la que solo le faltaba fecha de ejecución. Y esa confirmación llegó impiadosa. El 2025 será en primer año de los últimos 22 en el que la ciudad no tendrá su Festival Internacional de Jazz.

El encuentro anual que durante dos décadas posibilitó la llegada de los mejores exponentes de la escena internacional con shows memorables. Que brindó un escenario singular para los músicos locales. Que fomentó los cruces y las clínicas como oportunidades únicas de progreso. Que fue una fiesta única de música y creatividad…es a partir de hoy solo un recuerdo.
El proyecto para que Buenos Aires tuviera un festival como las grandes capitales del mundo había comenzado en 2002 bajo la dirección de Rodolfo García, el recordado batería de Almendra, quien permaneció al frente hasta la edición 2007, una de las más recordadas, con un cierre final a cargo del cubano Chucho Valdés y su cuarteto.

En aquella edición hubo además presencias irrepetibles: el pianista Kenny Barron, al frente de un trio que completaban el contrabajista japonés Kiyoshi Kitagawa y el baterista cubano Francisco Mela, y su compatriota el saxofonista Anthony Braxton, figura emblemática de la libre improvisación en su única presentación en el país, acompañado por dos músicos casi desconocidos pero que a partir de allí tendrían una ascendente carrera internacional: la guitarrista Mary Halvorson y el trompetista Taylor Ho Bynum.
A partir de la edición 2008, con la llegada de Mauricio Macri al Gobierno de la Ciudad, el Festival adoptó la denominación Internacional con la que se lo conoció hasta la actualidad y comenzó su etapa más fructífera bajo la conducción del pianista y compositor Adrián Iaies.

Iaies recordó así aquel comienzo para Argentjazz: “La única pregunta que le hice al Conejo Alejandro Gomez cuando me llamó para ofrecerme ser el director del Festival de Jazz de Buenos Aires fue si podía traer a cualquier artista que yo quisiese. Él me dijo que, obviamente, sí. El primer nombre en mi cabeza fue el de Randy Weston. No tuve ningún otro. El primer paso que des en algo nuevo tiene que ser emblemático, tiene que mostrar tus intenciones. En ese momento él tenía 83 años y mi única duda era si estaba en condiciones físicas para hacer un viaje tan largo. Entonces me lo fui a ver a Nueva York, tocaba en el Dizzie’s con su quinteto más la presencia como invitado de Billy Harper. Lo vi cinco noches seguidas y en cada una parecía más joven que en la anterior. Traerlo no fue sencillo Gracias a un mánager complicadísimo y paranoico que tenía. Cuando finalmente lo vi en el escenario del teatro Coliseo se me cayeron unas lágrimas”.

Durante los 12 años en los que estuvo al frente del Festival, Iaies convocó a la casi totalidad de la escena local, entregando una vidriera difícil de igualar e incluyendo todos los estilos, mucho más allá de su gusto personal. A un mismo tiempo le dio la oportunidad al público argentino de ver artistas de primer nivel, que difícilmente hubieran sido convocados para el circuito comercial, como Fred Hersch y su histórica actuación del 2009 en el Teatro Alvear o Tom Harrell y su show en la edición 2012.
Una rápida recorrida da cuenta de aquellos aciertos. En 2014 subieron al escenario porteño el guitarrista norteamericano Pat Martino, que tuvo a su cargo el Concierto de Apertura del Festival y el contrabajista francés Henri Texier, al frente de un grupo de singular solidez. En la misma edición se contaron la pianista Myra Melford y el clarinetista Ben Goldberg, quienes conformaron un creativo dúo de vanguardia.

La versión 2015 cerró con una apuesta fuerte. El escenario fue nada menos que el Teatro Colón, con el saxofonista norteamericano Branford Marsalis como atracción principal. Pero la apertura no lo fue menos con el cuarteto del guitarrista neoyorquino Peter Bernstein, acompañado por Peter Washington y Billy Drummond y una programación de alto nivel que incluyó, entre tantos, a la famosa pianista japonesa Satoko Fujii.
Para el 2016 Iaies programó a los legendarios The Cookers, para abrir una cartelera que incluyó al saxo norteamericano Tony Malaby, la ascendente tenorista chilena Melissa Aldana y el talentoso clarinetista francés Louis Sclavis. Un año después fue el turno del Now This Trío, que lideraba el contrabajista Gary Peacock, con Marc Copland y Joey Baron; el grupo del pianista Matthew Shipp, el trompetista norteamericano Ralph Alessi y la experimental pianista italiana Rita Marcotulli, entre otros.

La edición 2018 vino de la mano de la inglesa Norma Winstone, con sus shows y sus clínicas, el barítono norteamericano Gary Smulyan, su compatriota el pianista Dave Kikoski y la multipremiada clarinetista israelí Anat Cohen. En el 2019, la 12da edición del encuentro albergó al pianista norteamericano Harold Danko, el trompetista italiano Enrico Rava, que en la ocasión festejo su cumpleaños 80, el saxo de Cleveland Rich Perry y su colega la canadiense Jane Bunnett.
El 2020, el año del Covid tuvo su edición adaptada a los vaivenes de una nueva normalidad. Acotado a dos días, con streaming y un par de shows al aire libre; el nuevo encuentro privilegió la actuación de figuras locales emergentes. Entre los internacionales: Danilo Rea, Omer Avital, Yaron Herman y los argentinos Sofía Rei y Leo Genovese. Aquella fue la última edición que tuvo a Iaies como su director artístico, quien renunció y fue sucedido a partir del 2021 por la cantante Julia Moscardini.

En esta última etapa el Festival fue asentándose mayormente en una programación integrada por artistas locales. La falta de un presupuesto acorde obligó a Moscardini a limitar las contrataciones internacionales, que en buena medida quedaron restringidas a la escena latinoamericana. En 2022 se repitió el esquema con la excepción del saxo norteamericano Antonio Hart, una presencia reiterada en la escena local y el pianista suizo Nik Bärtsch, mientras que en 2023 los invitados fueron el trompetista italiano Fabrizio Bosso y el saxofonista holandés Iman Spaargaren.
El 2024, la 17ma edición del encuentro, cada vez mas exigua en su presupuesto, contó con el pianista estadounidense Benny Green, el español Abe Rabade y el baterista italiano Roberto Gatto, entre la escasa propuesta internacional. Cierre final para un encuentro que a partir de hoy será nada más que un agradecido recuerdo de otros tiempos, en los que la cultura era vista como una inversión y no como un gasto.







