Desde la otra orillaEntrevistasCarlos Cerignale: 10 años de soledad…compartida

10 de abril, 20209167 min
“Hacer un programa de jazz es una militancia en la derrota”. La voz en off sobre el soprano de Jan Garbarek forma parte inseparable del paisaje sonoro de cada martes para los fieles seguidores de Solo como perro malo.  En la web desde 2011 y siempre con la conducción de Carlos Cerignale, este verdadero encuentro de amigos por el que ha desfilado la mayor parte de la escena local,  ya superó las 400 emisiones y va por más.

Fotografías: Sivina Muszczynski

¿Carlos te acordás del primer programa de Solo como perro malo?

Sí, claro. Principalmente por el miedo que tenía.  Fue un viernes. 30 de septiembre de 2011. Hasta el programa 38 salimos los viernes. Lo hacíamos con un amigo en una radio zonal. Eran dos horas de programa. Luego la radio cerró y yo continué solo por mi cuenta y entonces reduje el programa a una hora.

Vos ahora estás haciendo radio por la web y manejás tus tiempos. ¿Nunca pensaste regresar al formato de dos horas?

No. Creo que dos horas para un solo conductor es demasiado. A veces la hora se pasa muy rápido y queda la sensación que podría haber durado un poco más. En ese caso me paso cinco minutos. Pero dos horas, por más que tenga invitados, me parece mucho.

Cerignale con Marcos Edward y Hernán Samá, invitados al programa

¿Desde un comienzo la música protagonista fue el jazz o difundías algún otro género?

No, siempre fue jazz, desde un comienzo. Fijate que junto al nombre del programa, Solo como perro malo, le agregamos un lugar de jazz. Siempre fue eso, un lugar de jazz.  Y si bien a mí los rótulos no me gustan, porque hay músicas que no podés etiquetar, como lo que hace Saluzzi, Moguilevsky, o Carlos Alvarez; el espíritu si va por ese lado.

Una de las características del programa es tener un músico como invitado, como protagonista. No sé si eso estuvo desde un inicio, pero ¿te acordás quién fue el primero?

La idea de un invitado por programa estuvo casi desde un principio y el primero fue Fabián Martín, el contrabajista, que por ese entonces había grabado un disco muy lindo: Camalotes. Le escribí interesándome en su laburo, yo tendría apenas diez programas en el aire. Y él fue muy generoso, muy abierto. Me invitó a su casa y allí hicimos la primera entrevista. El segundo invitado fue Esteban Sehinkman y creo que el tercero Pablo Puntoriero y luego Luis Bacqué, poco antes de que se vaya a radicar en Nueva York.

Solo como perro malo con Hernán Merlo

A lo largo de diez años y más de 400 emisiones estimo que habrá pasado por el programa la casi totalidad de los músicos más representativos de la escena local. ¿Hay alguno que te hubiera gustado tener y no se dio?

Carlos Lastra. Nunca estuvo en el programa. No se dio y no te sabría decir porqué. Tengo una excelente relación con él, nos hemos juntado muchas veces a tomar café. Tengo todos sus discos. Lo he visto tocar infinidad de veces y vos sabés muy bien cuanto lo admiro. Pero nunca se dio. Como tampoco se dio con Ricardo Cavalli, otro músico que valoro mucho.

Hubo un año en que el programa, por decirlo de alguna manera, salió a la calle. No recuerdo el año exacto, pero sí que hiciste una serie de especiales en el barrio de La Boca.

Si, fue en el 2015. Hicimos durante nueve meses los especiales de Solo como perro malo desde  Al escenario en La Boca. Fue un lindo ciclo. Lo hacíamos junto a Wanda Majcher. Era una vez por mes e invitábamos a dos músicos que no tuvieran mucho que ver entre sí. Que hicieran cosas distintas o nunca hubieran tocado juntos y los reuníamos en una sola noche.

¿Recordame alguno de esos cruces?

Claro. Una vez juntamos a Marco Sanguinetti con Miguel Crozzoli. Dos músicos muy buenos pero con distintas posturas o elecciones estéticas. Marco viene de la música clásica, con una mirada muy particular y Crozzoli viene del free y de la música improvisada más radical. Otra vez juntamos a Darío Dolci con Tatiana Castro Mejía, que si bien tienen más puntos en común ya que los dos hacen free, nunca habían tocado juntos. También me acuerdo la noche que juntamos a Noel Morroni e Ignacio Cacace que había venido de Europa. Tengo un lindo recuerdo de todo eso.

Con tu programa en estos 10 últimos años fuiste testigo de la evolución del jazz local. ¿Qué balance hacés de las propuestas en ese periodo y cómo lo ves hoy?

Lógicamente estamos hablando de todo lo previo a la pandemia. Tengamos en cuenta que el año arranca siempre en marzo, con los shows, con los discos. Así que podemos decir que en este sentido el 2020 todavía no comenzó. Respondiendo a tu pregunta, si bien creo que hay mucha creatividad en el jazz local, también me parece ver que hoy hay cierto amesentamiento.

Entrevistando a Pablo Basez

¿En qué lo estás viendo?

Es una opinión personal…eso está claro. Pero me parece que hasta hace cuatro o cinco años había un nivel de creatividad superior al actual. Había discos increíbles. Aparecieron músicos muy buenos. Los que venían de antes mostraron trabajos de una calidad tremenda. Y eso fue amenguando en estos últimos tiempos. Quizás tenga algo que ver con la parte económica, no lo sé. Hay muchos shows de tributo, muchos shows con standards. No sé si ese será el motivo.  Quizás, como te decía antes, sea cíclico y cuando todo esto de la pandemia pase, nos encontremos con un jazz altamente creativo. Ojalá que sea así.

Y si no, volveremos a refugiarnos en los discos. A propósito de eso…imaginemos esta situación. Pasó el coronavirus y llega al país un crítico de jazz sueco y te pide que le sugieras cinco o seis discos representativos del jazz argento. ¿Qué discos le recomendarías?

Es muy difícil eso. A ver…cualquiera de los del Quinteto Urbano, para comenzar. Le diría que se lleve también Limón de Rodrigo Domínguez. Le sugeriría que escuche 8 de Marco Sanguinetti y Vidas simples de Juan Bayón.  Es complicado porque sí o sí estoy dejando mucha gente importante afuera, muchos discos importantes…

Bueno, meté la mano en el bolsillo y comprale algunos más…

Y sería alguno de Ernesto Jodos por supuesto. Podría ser el último, La mirada detenida. Alguno de Carlos Lastra, Las tardecitas de Minton´s de Adrián Iaies, el primer disco de Camila Nebbia, los de Pablo Ledesma con Pepe Angelillo, sumaría también Escalandrum…Hernán Merlo, Juan Cruz de Urquiza, Eduardo Elía…no puedo nombrarte solo un puñado. Ya me excedí y siento que hay muchos otros que no te nombré como Esteban Sehinkman, Paula Shocron, Lucio Balduini…

Y bueno que el sueco se lleve todos esos y ya que está le podemos incluir también de yapa a Quinteplus o El Tercero para que vea el comienzo de la movida…

Totalmente. La verdad es que es una pregunta incómoda la tuya. No se pueden elegir ni cinco, ni diez discos, sin dejar afuera unos cuantos otros muy valiosos. Eso habla también del nivel del jazz que se hace acá y que con suerte volveremos a ver pronto. Porque convengamos, los discos que mencionamos están buenísimos. Pero para mí la verdad de la música sigue estando en el vivo. Con todo lo que hay que poner arriba de un escenario. Allí seguramente nos volveremos a encontrar…

Solo como perro malo. Martes 21 hs. Conducción: Carlos Cerignale. 

http://www.solocomoperromalo.com.ar/

Canal de YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCWoq0t6_UIOhrsIiQ3ZlqaA

Fernando Ríos

Fernando Ríos

Dirige la revista online argentjazz. Trabajó en la agencia Télam y en la Gerencia de Noticias de la TV Pública. Escribió para Revista de Jazz de Barcelona, BA Jazz Magazine, la web Registros a Media Voz de Islas Canarias, España, Clube de Jazz de Brasil y el diario Infobae de Buenos Aires.

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