EntrevistasFranco Fontanarrosa y su música sin fronteras

10 de julio, 20192186 min
Franco Fontanarrosa se ha evidenciado siempre como un artista inquieto, de esos que resisten encasillamientos. Sea desde la singularidad de La Mujer Barbuda hasta el power trío del Christy Doran’s Sound Fountain. Ahora con Paraíso a la Miseria, el joven bajista arriesga con una propuesta que incluye jazz, rock y música de cámara, al frente de un grupo en el que conviven bajo, batería y clarinete con un cuarteto de cuerdas. El sábado 13, la creativa música de Fontanarrosa llega con su energía a La Cúpula del CCK.

Fotografías en estudio Laura Davis

¿Cómo surge esta idea de Paraíso a la Miseria, combinando rock, jazz y música de cámara?

A mí siempre me gustó mucho la música académica. Los ensambles más pequeños, los cuartetos de cuerdas.  Y ya hacía tiempo que venía pensando en la posibilidad de armar un grupo que contemple una sonoridad un poco más cercana a lo que es la música contemporánea, lógicamente desde mi óptica, que no es la de un músico académico. Y esto finalmente se concretó cuando gané un subsidio del Instituto Nacional de la Música, que básicamente me permitió afrontar el costo de un proyecto de este tipo. Yo tenía la idea, pero hasta aquí lo económico era un tema que me costaba resolver.

Y a partir del subsidio del Inamu comenzó a tomar forma…

Claro, cuando gano este subsidio me embarqué con todo. Paralelamente comencé a tomar algunas clases de composición con Diego Schissi que me ayudaron mucho, sobre todo en lo que significa traducir el tipo de música que yo compongo al lenguaje de las cuerdas. Diego es también quien luego me pone en contacto con Guillermo Rubino, el primer violín del grupo, que también es parte del quinteto de Diego. Hablé con Guillermo, se interesó en la propuesta y entonces se encargó de llamar a los otros muchachos de cuarteto de cuerdas, Rodrigo Beraldi, Benjamín Báez y Mariano Malamud, a quienes yo no conocía.

Pero si conocías a Carto Brandán y Martín Pantyrer…   

Claro. A  Martín lo conozco desde hace muchos años,  tocamos juntos en La mujer barbuda.  Y también a  Carto, si bien con él nunca habíamos coincidido en ningún grupo, pero si en alguna tocada y además teníamos una relación amistosa. Con ellos, más el cuarteto de cuerdas comenzamos a armar este grupo. Esta es la primera vez que armo un grupo con gente que no conocía. Y estuvo muy bueno, a tal punto que hoy los considero amigos.

¿Cómo fue el proceso de composición y grabación de esta música, en principio muy diferente a lo que vos venías haciendo hasta aquí?

En la primera parte del año pasado escribí toda la música, más las clases con Diego, como te contaba,  y en la segunda mitad del año comenzamos a reunirnos y ensayar. Ensayamos cuatro o cinco veces y luego grabamos el disco. Son cuatro composiciones largas, el disco dura algo más de 40 minutos…

Con un cuarteto de cuerdas de formación académica por un lado y un trío jazzero por el otro, como juega allí el balance entre lo escrito y la improvisación?

Eso es lo interesante. Por un lado tenés un cuarteto de cuerdas con mucho talento y destreza para tocar cosas escritas y por el otro un trío que puede salir improvisando. Pero también hay momentos en que las cuerdas pueden improvisar y el trío ajustarse a lo que está escrito. Por eso también sumé a Martin.  Yo sabía que el grupo necesitaba una cuota mayor de improvisación que no pasara sólo por el bajo o la batería…

Y además con un instrumento tan especial como el clarinete bajo…

Bueno, a mi el clarinete bajo es un instrumento que me parece increíble, desde cuando era chico y escuché a Eric Dolphy por primera vez. El clarinete es un instrumento de madera, con un timbre que empasta muy bien con las cuerdas. Además Martín es un amigazo y toca bárbaro. Por eso también sumé a Carto, que además es un increíble solista.

Vos componés desde hace mucho tiempo. Hiciste rock y jazz.  ¿Pudiste preservar tu estilo o modalidad al hacer la música de este nuevo trabajo?

Yo compongo desde que soy muy chico.  Siempre me interesó hacer música mía. Y con el paso de los años fui desarrollando un sistema, una manera de componer. Compongo mucho con el bajo, que es algo inusual. Ahora uso mucho el Sibelius, un programa que te permite escribir música y podes ir asignando instrumentos. Con eso me pude hacer un panorama bastante cercano a lo que iba a ser. Es una aproximación, pero es muy útil.  Y sí, tengo una forma de componer que es la de tener ideas separadas e ir buscando maneras arriesgadas de pegarlas una con las otras.

¿Cómo es eso?

Voy acumulando ideas que me gustan y después veo como puedo ir uniéndolas. A mí me gusta mucho el director David Lynch. Y cuando analicé la manera en que él armaba las historias, donde cualquier cosa puede venir después de cualquier cosa, sentí que era una manera muy útil, muy creativa, para componer. Un poco lo que hace Franz Zappa, con cambios que a veces pueden parecerte hasta absurdos.

¿Paraíso a la miseria va a salir en físico?

No. No lo vamos a editar en físico. Solo va a salir en digital a través de Quark Records, que  es el sello de Facundo Rodríguez, el ingeniero que graba a Escalandrum y que justamente acaba de ganar un premio por Estudio 2, el disco que la banda grabó en Abbey Road. Lo que sí hicimos fueron cuatro videos, uno con cada uno de los temas y los fuimos subiendo a las redes. Primero lanzamos Emoticón, luego Capturar al fantasma y por últimos los dos temas restantes,  La ley de la ferocidad, nombre que tomé de un libro de Pablo Ramos, y el otro se llama La altura de un capricho.

¿Por qué esta decisión de no editar el disco físico y si fortalecer lo visual?

Hoy fabricar un disco físico sale carísimo. Es un dinero que no recuperás. Además yo creo que el disco como formato físico está en vías de extinción. Y en cambio los videos tienen cada vez más importancia. Hicimos una estrategia como la que hacen varios grupos de rock y fuimos subiendo a las redes los temas de a uno. Pero para la fecha del 13 en el CCK van a estar los cuatro en el aire.

Paraíso a la miseria  en el CCK.

Sábado 13 de julio. 20 hs. CCK. La Cúpula. Sarmiento 151

Franco Fontanarrosa bajo eléctrico /Martín Pantyrer clarinete bajo/Carto Brandán batería /Guillermo Rubino, Rodrigo Beraldi violines /Mariano Malamud viola /Benjamín Báez cello.

Fernando Ríos

Fernando Ríos

Dirige la revista online argentjazz. Trabajó en la agencia Télam y en la Gerencia de Noticias de la TV Pública. Escribió para Revista de Jazz de Barcelona, BA Jazz Magazine, la web Registros a Media Voz de Islas Canarias, España, Clube de Jazz de Brasil y el diario Infobae de Buenos Aires.

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