Escalandrum y un «Escalectric» de alto voltaje

Llevan 25 años juntos. Conservan la formación original desde el segundo de los 15 discos que llevan editados. Actuaron por todo el mundo y en salas emblemáticas como el Colón de Buenos Aires o el Birdland neoyorquino. Tienen en sus vitrinas el único Gardel de Oro que ostenta el jazz. Tan solo un puñado de argumentos, más que válidos, para que Escalandrum, que de ellos se trata, se estacione en su zona de confort a disfrutar de lo obtenido. Sin embargo el cambio es una constante en el sexteto y Escalectric, su nuevo álbum, reafirma ese camino a puro riesgo y creatividad. 

Escalanbaja5

Fotografías Laura Pribluda

Es un cálido martes de otoño en Domus Artis, el espacio creativo que desde el 2001 se asienta en una antigua casona del barrio porteño de Villa Urquiza. En el bar que da a la calle todo es movimiento. El ritual del café y la mesa de amigos. Un bullicio que apenas llega como un rumor tímido a la mitad trasera del viejo edificio de la avenida Triunvirato.

Allí, donde está la sala de shows y ensayos, con sus grandes puertas de madera. En un extremo la batería con su mixtura de bombos y platillos. A su derecha el bajo y los teclados. Al otro lado los saxofones esperando mansos. Hay en el aire un silencio esperanzado.

escalan baja1

Martes por la mañana en Domus Artis. El día y el lugar elegidos hace años por seis de los músicos más creativos e influyentes del jazz local. El lugar donde todo comienza a tomar forma. Con Pipi Piazzolla detrás de bombos y platillos. Mariano Sívori con el bajo eléctrico y Nicolás Guerschberg con el Nord Stage 2 EX cedido por Esteban Sehinkman, quien además entrega su consejo y su experiencia en la selección de efectos para cada abordaje.

A un par de metros el clarón de Martín Pantyrer y el tenor de Damián Fogiel, asumiendo la tradición jazzera en sólida convivencia con el futurista EWI de Gustavo Musso y su infinito abanico de sonoridades.

Escalandrum está en pleno ensayo y desde afuera todo parece caótico, como esas tormentas que se ven detrás de un vidrio mojado. La dinámica propia de un sexteto atomizado en distintas miradas que se superponen y confrontan. Tres, cuatro diálogos a un mismo tiempo. Pedidos. Respuestas. Sugerencias. La música que traza su camino entre las palabras.

maxresdefault 2

Todo se prueba una y otra vez. Todo cambia para volver a cambiar. Con Esteban y Nicolás tras el sonido que demanda cierto pasaje. Con Pipi y Mariano ajustando la rítmica, mientras Damián y Martín diagraman entradas y abordajes. Y a un costado, como un viajero venido del futuro, Gustavo y su computadora, rastreando el color del EWI que solo él tiene en mente.

Aquel martes los nuevos temas se sucedían vertiginosos. Parque Chas, con un extenso solo de Guerschberg. Una nueva versión de El Gaita, un homenaje a Horacio Sarria, con un frenético solo de batería y el EWI con sus ráfagas punzantes. Leyenda y su elaborado juego de teclados. Terrestre con el bajo iniciando el camino. Y los saxos, protagonistas de La hermandad, superponiendo capas y recorridos antes de la melancólica cadencia de la Milonga del Fin del Mundo.

20230912 111833 1

También Bolombolo, que llegaría en octubre a las plataformas como un adelanto del disco y que desde su título mismo recuerda el peligroso trayecto del grupo por la selva colombiana. Y entre uno y otro, nuevas ideas que surgen y demandan cambios, tan espontáneos como las bromas que provocan risas entre acordes y melodías.

Así el futuro Escalectric, el álbum número 15 de Escalandrum que en meses más sería editado por Warner, comenzaba a tomar forma definitiva. Vestido de un ropaje eléctrico que, al menos por el momento, pone en pausa el color acústico que siempre caracterizó al grupo.

Escalandrum 32 baja

Hoy todo aquello es parte del anecdotario de una banda en movimiento. Hoy Escalectric, eficaz nombre inspirado en el Scalextric, la pista de autos de carrera en miniatura que Fred Francis presentó en 1957 en la Feria anual de juguetes de Harrogate, en Inglaterra; marca el presente del sexteto.

Un final de año a pura música para los seis amigos que se aprestan a vivir semanas irrepetibles. Celebrando los 25 años de vida de un proyecto común que los consolidó como músicos y los unió con los lazos de una amistad inquebrantable.

Escalandrum 30

Escalectric (2023 Warner Music)

  1. Leyenda (Nicolás Guerschberg)disco cover
  2. Bolombolo (Damián Fogiel)
  3. Milonga del fin del mundo (Nicolás Guerschberg)
  4. El Gaita (Damián Fogiel)
  5. Para Max (Pipi Piazzolla)
  6. Cisne negro (Nicolás Guerschberg)
  7. La Hermandad (Damián Fogiel)
  8. Terrestre (Nicolás Guerschberg)
  9. Parque Chas (Damián Fogiel)
  10. Mando (Mariano Sívori)
  11. A la Deriva (Nicolás Guerschberg)

Nicolás Guerschberg (piano, teclados), Damián Fogiel (saxo tenor), Gustavo Musso (saxo alto, soprano, EWI), Martín Pantyrer (saxo barítono y clarón), Mariano Sívori (bajo eléctrico), Pipi Piazzolla, batería.  Grabado en Estudio Dr F del 24 al 27 de abril de 2023 por Facundo Rodríguez. Producción ejecutiva y management Horacio Sarria. 

Si te gusto comparti

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *