EntrevistasLanzamientosKuai editó «Control» el esperado disco de Juan Bayón

8 de octubre, 2014180610 min
Juan Bayón ya tenía grabado y por editar su nuevo disco «Control», cuando gana el concurso de compositores del Fondo Nacional de las Artes entre más de 200 postulantes. Entonces quemó las naves y volvió a grabarlo con nuevo presupuesto. El resultado: un gran disco, en el que el contrabajista interpreta sus propios temas liderando un cuarteto de jóvenes figuras. La presentación oficial de «Control» será el 20 de diciembre en La Trastienda, dentro del Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires. 

Fotos a color: Guillermo A. Giagante
www.guillegiagante.com / [email protected]

Pocos discos se hicieron esperar tanto en la escena local como el segundo trabajo discográfico de Juan Bayón. Tras una primera versión finalmente desechada  y una segunda financiada con el premio del Fondo Nacional de las Artes, «Control» engrosa finalmente las filas de Kuai Music con un trabajo de calidad, una formación de primera línea y una decena de temas que demuestran además el alto nivel compositivo de su lider.

Tanto “Control” como el grupo con el que lo grabaste, tienen su historia particular y paralela. Contá como formaste el cuarteto.

Si, el  grupo tiene una historia curiosa. El cuarteto central del disco se armó prácticamente de casualidad. En el 2012 hice unos pocos conciertos bajo mi nombre, con un quinteto con el que nunca grabé.  Por esa época hicimos una juntada con Fran Cosavella, Emma Famin y Juan Torres. Fue sobre las fiestas de fin de año y enseguida nos dimos cuenta que caminaba muy bien. Que todo explotó muy rápido. Por eso nos prometimos juntarnos a principios del año siguiente. Entonces yo llevé mis temas, busqué  unas fechas para tocar y allí nació el grupo.

¿Ese material pertenecía al quinteto anterior?

No, era un material nuevo que había compuesto y que quería tocar con Cossavella. Yo tengo con Fran una relación rítmica que me gusta mucho. Durante mucho tiempo nos juntamos a practicar cosas, a estudiar distintos conceptos y eso desembocó finalmente en un disco de él, que se editó el año pasado, “El límite de la conciencia”, uno de los tres primeros discos de Kuai.

Es decir que Cossavella era una presencia ineludible en tu grupo.

Nosotros tocamos juntos en algunos grupos en estos años y siempre estuvo muy bueno. Era como si nos fuéramos desafiando cada uno desde su instrumento. Los dos tenemos interés por ciertos conceptos rítmicos. otros los inventamos nosotros. Entonces te darás cuenta porque para mí era tan importante que estuviera Fran en mi grupo. Además Famin y Torres ya venían tocando juntos en otros grupos, así que la química estuvo desde un principio. Yo necesitaba esto porque los temas son bastante difíciles. Había que digerirlos. Había que ensayarlos. Y fíjate como será que en estos últimos dos años, en los que hemos hecho unos cuantos shows, casi  no hubo cambios en la formación. Sólo Pablo Moser vino a hacer eventualmente algún reemplazo.  Y ahora se integró Nicolás Politzer como miembro estable, porque como sabés, Fran se fue a vivir afuera.

Ahora contame del disco. También tuvo sus idas y vueltas…

Bueno, nosotros estábamos en ese período de ensayos que te contaba, apenas habíamos hecho un par de conciertos, cuando me entero que en el Fondo Nacional de las Artes había un concurso de producción discográfica, pero la inscripción cerraba en unos días.  Me acuerdo que esto fue un miércoles. Se lo comento a los chicos el jueves. Ensayamos  viernes, sábado y domingo; grabamos el lunes, mezclamos el martes y lo presenté el miércoles, el día del cierre.

Un ritmo vertiginoso…

Si, así se terminó el disco. Yo pensaba que iba a salir así, porque no tenía expectativas con el concurso del Fondo. Pensá que había más de  200 inscriptos. En ese momento aparece Kuai y a mí me gustó la movida que estaban haciendo Fran, Mauricio (Dawid) y Damién (Poots). Así que les ofrecí sacar “Control” por el sello y dar una mano en lo que sea. Entonces definimos que iba a salir por el sello y lo anunciamos incluso. En ese momento me entero que gané el concurso del Fondo Nacional de las Artes…

Y eso te cambia el panorama…

Por lo pronto significaba que a partir de allí tenía un presupuesto que ni había soñado con tener. Entonces decidí grabarlo todo de nuevo. Pero en realidad la demora en salir viene por otro lado. El Fondo te da la mitad del premio para que lo grabes y la otra mitad cuando ya tenés el disco editado. Yo me gasté toda la primera mitad del premio en la grabación, entonces tuve que juntar la plata para poder editarlo y recién entonces cobrar la otra mitad. Y eso sucedió hace poco más de un mes y por eso la demora. Todo ese proceso que te cuento llevó cerca de un año y medio.

¿Qué cosas cambiaron entre una grabación y otra?

La primera versión la había grabado en un buen estudio, pero más dedicado a jingles de televisión que a una música como la nuestra. Esta vez, con un presupuesto mucho mayor, nos fuimos a ION, que es un estudio legendario, que tiene una acústica que a mí me gusta mucho. Allí grabamos de nuevo los temas de la primera versión y le agregamos cinco tracks nuevos. También nos quedaron tres temas de la primera sesión, que los dejamos porque están mejor tocados y porque además Florencio Justo, que fue el ingeniero en ION, hizo su magia para que quedaran igual.

¿Rodrigo Domínguez y Pablo Moser ya estaban en aquella primera grabación de “Control”?

No. Ellos vinieron de invitados para la grabación de ION. Rodrigo está en cuatro o cinco temas y Pablo Moser toca el barítono en un solo tema, en el que no improvisa porque está todo escrito. Pero de todas maneras ese track, “Enfrente” me da la pauta de cómo evolucionó la escena desde que yo comencé a tocar jazz.

¿Precisamente en qué aspecto?

Cuando yo empecé la afinación de los caños era casi siempre dudosa entre sí. Y eso cambió. Creo que ahora hay otra noción de fila y que en parte es por las escuelas de jazz. Te aclaro: esto es algo que me pasó a mí. No estoy acusando a nadie. Pero si te doy como ejemplo lo que  pasó en la grabación de “Control”. Prácticamente yo los hice leer a primera vista en el estudio y ellos nunca habían tocado en fila los cuatro juntos. Pero se pusieron a tocar y la afinación era musical. Y esto me parece que hace algunos años era más difícil de conseguir. Esto lo podés ver en “Enfrente”, uno de los temas del disco que más me gustan.

A mi uno de los temas que más me gustan del disco es “Rupturas”

Bueno “Rupturas” es el primer tema en que está todo el grupo y de alguna manera define, a nivel lápiz, el resto del repertorio. Es el tema que marca a todos los demás.  “Rupturas” es el primer tema que escribí y para mi tiene algo que no habla solo de ciertas rupturas personales, sino también musicales.  Creo que el tema marca un quiebre en mí, en relación con lo o que iba a escribir después.  Cuando lo escribí y vi que los muchachos lo podían tocar, que funcionaba, me di cuenta que por allí tenía un camino por el que continuar buscando.  Para mí es un tema importante también.

¿Cuándo estabas en ese proceso de escritura, ya tenías definido que el disco iba a ser íntegramente para una formación como esta, con tres saxos, sin piano?

Si, en este caso sí. Porque es un set de composiciones que tiene más énfasis en lo rítmico. Escribí pensando en que no suenen nunca más de tres o cuatro notas en simultáneo. Y lo hice pensando en que no hay armonía pautada. Lo que hay es contenido rítmico y lo demás se improvisa. Por eso cuando los saxos solean, lo hacen  abiertos armónicamente, pero sobre ciertos conceptos  rítmicos que van cambiando de tema en tema. Por eso el enfoque es 100% rítmico. Y eso hace que el enfoque sea mucho más claro, porque no hay instrumento armónico. En esto también siento una ruptura.

¿Y qué pasa cuando vas al estudio con tu material ya escrito frente a músicos que tienen una gran experiencia como improvisadores?

Yo llevo mi papel al ensayo y son tres voces, porque así es mi grupo, saxo alto, tenor y contrabajo. El baterista va a interpretar como quiera la situación. Y de hecho nos sucede ahora con Nicolás  Politzer, que está reemplazando a Fran Cossavella y que toca completamente diferente los mismos temas que  grabó Fran, porque son personas diferentes y tienen estilos diferentes. Pero de todas maneras pensá que el jazz siempre es una música que tiene baja densidad de música escrita. Por más escrito que esté un disco de jazz, siempre va a ser menos que en otro tipo de música. Y no me refiero sólo a la música clásica, que está totalmente escrita, sino también al rock, que muchas veces no está escrito pero si pautado, que básicamente es lo mismo para mí. Por eso las cosas nunca salen igual en el  jazz. Pero además hay una cosa mía. Pienso que lo tengo que dejar ser y eso está bueno.  No tengo el control total de lo que está pasando.

Eso suena paradójico en un disco que está a tu nombre y se llama justamente “Control”

Es que el nombre del disco responde a varias cosas. Una de ellas es irónica. Porque la idea es dejar ir, no controlar precisamente.  Y si bien mi nombre está en la tapa, al momento de tocar, dejando de lado la parte autoral,  yo solo estoy poniendo el 25% de lo que está sucediendo.  Por eso no hay que ir con una idea preconcebida de “como tienen que ser las cosas”, porque lo más probable es que las cosas tengan que ser como vos no las esperás. Y allí justamente es cuando salen bien.

¿Cómo son los temas en vivo, hay más espacios de improvisación que en el disco?

En vivo los temas son un poco más largos y se solea más.  Pero igual yo creo que lo que está pasando es que, a medida que grabamos cada vez más estas músicas, mis colegas y yo vamos tomando conciencia de qué cosas funcionan mejor en vivo y cuáles funcionan mejor en disco

¿Dónde te parece que están esas diferencias?

Me parece que un disco siempre esta al borde del perder al oyente. No pasa así en un show. Alguien que se tomó la molestia de venir a ver un show, de gastar un dinero en una entrada o una consumición, no se va a ir porque un tema dure dos minutos más.  Pero como oyente si te puede abandonar en la mitad de tu disco porque se aburre. Es algo que estamos aprendiendo día a día todos los músicos.

Fotografia del grupo: Catu Hardoy 
 
 
 
«Control»
Juan Bayón Cuarteto 
Kuai Music
 
Juan Bayón, contrabajo
Fran Cossavella, batería
Emma Famin, saxo
Juan Torres, saxo
Invitados
Rodrigo Dominguez, saxos tenor y soprano 
Pablo Moser, saxo barítono 
 
Grabado en estudios ION,
Ingeniero de sonido Florencio Justo 
 


Fernando Ríos

Fernando Ríos

Dirige la revista online argentjazz. Trabajó en la agencia Télam y en la Gerencia de Noticias de la TV Pública. Escribió para Revista de Jazz de Barcelona, BA Jazz Magazine, la web Registros a Media Voz de Islas Canarias, España, Clube de Jazz de Brasil y el diario Infobae de Buenos Aires.

Un comentario

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    sil

    1 de noviembre, 2014 a las 06:34

    Maravilloso!!! Que musicos… de verdad, gracias.

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