El tiempo es un elemento esencial para un baterista. Puede empujarlo, demorarlo, fragmentarlo o dejarlo suspendido buscando el intervalo que le de espesor al silencio. Lewis Nash lleva más de cuatro décadas conversando con él. Y lo hizo junto a los nombres fundamentales del jazz contemporáneo. Detrás de los tambores. Por delante de la sorpresa. Ahora, con cuatro funciones entre jueves y viernes, Nash llegará por primera vez con su arte al porteño escenario del Bebop Club.

Fotografías: Joseph Berg, Vasco Dixon
Hay músicos cuya trayectoria puede resumirse por su colaboración con una extensa enumeración de nombres célebres. En el caso de Lewis Nash, esa lista incluye nombres que son historia: Dizzy Gillespie, Sonny Rollins, Oscar Peterson, McCoy Tyner, Ron Carter, Stan Getz.
Pero Nash es mucho más que un circunstancial acompañante. Con más de 500 grabaciones en su haber (una decena de esos álbumes ganaron el Grammy), este baterista nacido hace 67 años en Phoenix, Arizona; es hoy una leyenda viva y un referente singular para las nuevas generaciones del jazz en todo el mundo. Entre ellos destaca Invitation (1991) de Kenny Barron; To bird with love (1992) con Dizzy Gillespie, Tenor Legacy (1993), con Joe Lovano; el homenaje de Dee Dee Bridgewater a Billie Holliday de 2010) o Illuminations de McCoy Tyner en 2010.

También es interesante su trayectoria como líder de sus propios grupos, con una discografía que incluye Rhythm Is My Business (Evidence, 1993), It Don’t Mean a Thing (Pony Canyon, 2003), Stompin’ at the Savoy (Pony Canyon, 2005) The Highest Mountain (Cellar Live/Planetworks, 2012) y Duologue with Steve Wilson (MCG Jazz, 2014).
Lewis llegó a New York City a los 22 años, y allí obtuvo su primer reconocimiento internacional como integrante del trío de la vocalista Betty Carter. Ese fue un período decisivo en su desarrollo artístico, ya que recorrió el mundo durante casi cuatro años junto a Carter y tuvo la oportunidad de conocer e interactuar con muchos de sus colegas y predecesores musicales.

En los años siguientes, Nash realizó giras, grabaciones y actuaciones con muchas de las figuras más celebradas del jazz, y su trayectoria parece un auténtico “quién es quién” de la realeza del género.
En 2012, en su ciudad natal, se creó The Nash, un centro educativo y espacio de conciertos dedicado al jazz que lleva su nombre, que desde su inicio se convirtió en uno de los principales focos de actividad jazzística de la ciudad y ha sido reconocido como uno de los mejores clubes de jazz. Maestros del género como Randy Weston, Jimmy Cobb y Roy Hargrove ofrecieron algunas de las últimas actuaciones de sus carreras en The Nash.

Nash es valorado además por su labor educativa. Fue integrante del cuerpo docente fundador del programa de jazz de la Juilliard School y actualmente se desempeña como profesor en Arizona State University
Ahora, en su primera visita al país, el veterano baterista subirá al escenario del Bebop porteño acompañado por un seleccionado de figuras locales: Mariano Loiácono en trompeta, habitual sideman de las figuras internacionales que llegan al local de Palermo; Sebastián Loíacono en saxo tenor, Ernesto Jodos en piano y Santiago Lamisovski en contrabajo.

Lews Nash Quinteto en Bebop Club
Jueves 23 y viernes 24 de junio, a las 20 y 22.30 h. Uriarte 1658 (Palermo, CABA). Entradas desde $ 25.000 a través de www.bebopclub.com.ar, por boletería de martes a domingos de 17 a 20, o en puerta.






