A través de siete improvisaciones de una sola toma, Pipi Piazzolla rinde en Solo, su reciente registro, un personal homenaje a los bateristas que marcaron su carrera. De Max Roach a Elvin Jones, de Joe Morello a Marcus Gilmore, de los jazzeros argentinos a los que tocaron con Astor, su abuelo. Disco que es, a un tiempo, reconocimiento y pasión.
Fotografías de Pipi Piazzolla: Laura Pribluda
Primero hubo una entrega por etapas a través de las redes sociales. Una muestra breve y contundente donde Pipi Piazzolla rendía tributo a un puñado de bateristas irreemplazables. El tiempo luego decantó aquella iniciativa por capítulos para dar lugar a Solo, el primer registro en solitario del líder de Escalandrum, recientemente editado por el Club del Disco,
Allí y a lo largo de siete improvisaciones grabadas en una sola toma, Pipi se aventura en una serie de homenajes personales a figuras icónicas como Elvin Jones, Max Roach o Joe Morello, reflejando con su propio estilo algunas de las principales características de aquellas figuras.

Hace rato que venís publicando estos solos de homenaje en las redes. ¿Qué te decidió hacer finalmente un disco con ellos?
Bueno, básicamente fue que pude juntar una serie de solos que me permitieron armar un disco. Tenía ganas de lanzar todo así, en bloque. Me parecía que era un lindo registro, no solo para mi sino también para mostrar una época de mi vida y también un concepto acerca de lo que es la improvisación en el instrumento.
Más allá de lo estilístico, funciona también como homenaje…
Si también, pero armado en diferentes contextos. Porque, por ejemplo, si querés hacer un homenaje a Elvin Jones el contexto es uno. Pero si de allí vas a Tony Williams el contexto es otro. Y otro totalmente diferente si te referís a los bateristas del tango. Todo esto es algo sobre lo que practico mucho y tenía ganas de mostrarlo.

Previamente pensé que cada improvisación recreaba el estilo personal del músico invocado. Pero no. El estilo es siempre el tuyo. ¿Cuál es entonces la característica esencial que define cada uno de estos homenajes?
Es cierto lo que decís. Lo toco con mi estilo, pero hay pequeños indicadores en cada uno de los solos. Por ejemplo, en el caso de Joe Morello hago una base en 5×4 en homenaje al tema Take Five que el hizo como parte del cuarteto de Dave Brubeck. Para Max Roach toda la base está en 3×4 en referencia a su tema The drum also waltzes donde hace un solo de batería. Y en Elvin Jones hago un solo con mallets, con pompones, porque él tocaba mucho con eso.
¿Y en el solo de los bateristas de tango?
Ahí hago distintas claves rítmicas tangueras durante el solo y también uso la clave 3.3.2 que es la usaba mucho mi abuelo. Los cuatro bateristas que homenajeo en ese solo; el zurdo Roizner, Luis Cerávolo, Pepe Corriale y Tullio de Piscopo tocaron en algún momento con Astor. También hay otro solo que homenajea a otros bateristas de aquí, como el Oso Picardi, que fue mi maestro, Néstor Astarita, Pocho Lapouble y Junior Césari, que es más conceptual, más musical.

Luego le dedicaste un solo a Marcus Gilmore y un tema final que llamaste Abstracto. Contame de eso.
Si. Gilmore es un baterista que está en actividad y me interesa mucho. Aquí busqué recrear su encare, su aprouch. Y el último tema, Abstracto, es un solo libre, sin un ritmo fijo, usando las campanitas, los platillos. Pasa un poco por ahí…
Imagino que seguirás estudiando estilos y abordajes de otros músicos. ¿Habrá en el futuro un nuevo disco de solos?
Ahora estoy preparando uno para Domingo Cura. Otro para Norberto Minichillo. Y me falta uno para Tony Williams. Lo que pasa allí es que es mi ídolo total y quisiera hacer algo que me guste absolutamente. Tony tenía un estilo con muchas aristas. Tengo que definir bien el concepto. Él era un capo tocando el ride, tocando unísonos, con la polirritmia, con los rudimentos. Hay mucha data para trabajar.
¿Tomarías el Tony Williams del quinteto de Miles?
Si claro. Mi época favorita de él y que además escucho prácticamente a diario. Pero bueno, como te decía, tengo otros en carpeta. Me gustaría hacer uno para Steve Gadd. Creo que otro disco de solos sería un lindo proyecto para el año que viene…

Además de Williams, a quien señalás como tu ídolo, también es conocida tu preferencia por Art Blakey y Elvin Jones. dos músicos de estilos absolutamente diferentes al de Williams.
Si, son diferentes. Pero Tony Williams no podría haber tocado como lo hacía sin Elvin y Art Blakey. Sin Max Roach o Philly Joe Jones. En cada uno de ellos yo admiro ciertas cosas. Si tengo que pensar en el groove de jazz pienso en Blakey. Si pienso en melodías pienso en Roach. Si pienso en pasar todos los rudimentos de la batería a los solos pienso en Jo Jones. Era un experto en pasar todo lo que es tambor militar a los solos. Y bueno…Tony es como una evolución de todo eso. Y no nos olvidemos de Roy Haynes que es el primero que empezó a liberar el hi hat de pie como una parte del acompañamiento.
Entre todos los bateristas del disco, pensaba en Joe Morello. ¿No creés que hubiera merecido un reconocimiento mayor al que tuvo?
Eso que decís puede ser entre los aficionados, entre el público, pero no entre los músicos. Para los bateristas te aseguro que es un top ten. Porque además de ser excelente en el instrumento, uno de los primeros que tocó ritmos irregulares, también fue un maestro notable. Tiene muchos libros importantes. Todos estudiamos con sus métodos. Lo que a veces sucede es que algunos bateros están en un disco que los lleva a la fama y luego no son tan nombrados a lo largo de su carrera posterior. Pudo haber pasado con Morello y Take Five o con Jimmy Cobb y Kind of Blue. Pero son músicos notables, de eso no hay duda.

Hablabas de incluir a Steve Gadd en un próximo homenaje, un músico muy relacionado con el mundo del rock.
No te voy a negar que hoy Gadd puede ser más conocido por tocar con músicos de rock, pero en realidad toca de todo. Mucho antes de tocar con Eric Clapton o con Paul McCartney, ya era muy conocido. Había estado con Chick Corea, fue una parte importante del disco Aja de Steely Dan de 1977; tocó con Al Di Meola, con Paul Simon. Es un músico muy talentoso que se adapta perfectamente a cada desafío. Algo que me llama la atención es que nació el mismo año que Tony Williams, que se hizo famoso a los 17. Pero Gadd fue reconocido recién en los 70, cuando tenía el doble de edad que Tony. Esas cosas extrañas del arte, de la música.
Mientras repasamos tantos músicos esenciales, se hace difícil pensar en una evolución del instrumento luego de una historia tan significativa. ¿Queda camino por recorrer en la batería, hay todavía cosas por descubrir?
Si, totalmente. Si ves lo que hace Marcus Gilmore, el nieto de Haynes, te das cuenta de que todo esto sigue. Lo mismo con Nate Wood, un baterista que toca tres instrumentos a un mismo tiempo; la batería, un bajo y un teclado, no lo podés creer. Y también Brian Blade, un músico que fue una inspiración para mi cuando toque en grupos como los de Guillermo Klein, Richard Nant o Juan Cruz de Urquiza.
Solo. Pipi Piazzolla
Pipi Piazzolla, batería
Club del Disco. Diciembre 2024.
- Para Max
- Para Elvin
- Para Marcus
- Para Oso, Junior, Pocho y Néstor
- Para Joe
- Para el Zurdo, Pepe, Luis y Tullio
- Abstracto







